Como aprovechar al máximo la cámara del smartphone

Los nuevos teléfonos permiten configurar aspectos que, hasta hace pocos años, solo estaban presentes en las cámaras profesionales; en este artículo, aprenderemos a explotar al máximo el celular a la hora de tomar capturas.

En un periodo corto de tiempo, los teléfonos celulares han sido los responsables de la convergencia de muchas actividades en su solo dispositivo. Hoy un móvil permite llevar toda la vida digital adelante: desde conectarse para buscar información online, comunicarse por diferentes plataformas, socializar, consumir contenido multimedia, jugar y sacar fotos. Teniendo en cuenta este último punto, algunos estudios revelan la importancia que los usuarios le dan a la cámara que equipa el dispositivo móvil.

Para el 57% de los millennials, los smartphones permiten compartir cada instante de sus vidas. Aquí es donde las cámaras cobran sentido y demuestran la importancia de su calidad y usabilidad. Este último punto es importante y requiere analizar y entender las necesidades de los usuarios para ofrecer una experiencia satisfactoria.

“Observamos que en los últimos años la calidad de las cámaras de los celulares se volvió una de las principales exigencias de los consumidores a la hora de adquirir sus smartphones”, comenta Mara Canónico, Brand Manager de la división Mobile de LG Argentina en un comunicado. En este sentido, buscan un dispositivo que se adapte a ellos y a la moda de las selfies y las transmisiones en vivo, permitiéndoles expresarse y registrar sus recuerdos de forma personalizada.

El 41% de los millennials utiliza su smartphone para sacar fotos y hacer videos que, luego, el 44% sube a sus perfiles sociales.

Según un informe de Huawei, las primeras cámaras VGA ofrecían una solución simple y de baja resolución para los entusiastas móviles, lo que resultó ser poco más que un truco mal ejecutado. Más adelante, los sensores con mayor número de megapíxeles fueron incorporándose a los teléfonos inteligentes e incluso se agregaron dos cámaras separadas, una frontal para video llamadas y posteriormente para selfies, y otra detrás para tomas de mayor calidad. Fue en ese momento cuando la fotografía móvil se convirtió en algo serio y empezó a tener credibilidad, evolucionando hasta ser una de las aplicaciones más utilizadas en Smartphones.

Los usuarios buscan capacidades fotográficas avanzadas para mejorar su creatividad y la calidad de sus contenidos, al tiempo que los fabricantes se dan cuenta de que esta  guerra no se puede ganar sólo por un conteo de megapíxeles, sino con una verdadera innovación que impacte integralmente.

Como tomar las mejores capturas

Los smartphones actuales, permiten configurar muchos aspectos presentes desde hace años en las cámaras profesionales. Estos aspectos permitirán tomar mejores instantáneas:

Exposímetro: Determina la cantidad de luz detectada por el sensor de la cámara. Esta configuración consiste en diferentes modalidades para ajustar la exposición y crear una imagen balanceada:

– Matricial: Mide la brillantez general de toda la escena, el contraste y otras características de la iluminación, y es apta para principiantes.

– Ponderada al Centro: Mide toda la escena, pero se enfoca en el área central y promedia el resto de la iluminación alrededor.

– Puntual: Mide la intensidad de la luz desde un punto específico en el centro de tu escena.

ISO: Ajusta la sensibilidad de la cámara a la luz. Esta herramienta ofrece un amplio rango de números que determinan la sensibilidad a la luz. Los números bajos significan menor sensibilidad, por ende, dan imágenes más oscuras.

Un ISO bajo compacta los detalles, pero también puede oscurecerlos demasiado y es apto para iluminación intensa. Los números altos significan mayor sensibilidad, y dan imágenes más brillantes. Un ISO alto compensa en las situaciones con poca iluminación, pero también puede añadir grano o “ruido” a tus fotografías (apto para baja iluminación).

Velocidad del obturador: Regula la cantidad de tiempo en que el sensor de la cámara está expuesto a la luz. Se trata de una configuración que implica un amplio rango de números que determinan la cantidad de tiempo en el que el obturador se abrirá. Los números bajos significan velocidades lentas y que más luz entrará al sensor de la cámara, dando imágenes más brillantes. Estos rangos de velocidad también crean efectos de luz y movimiento en tus fotografías.

En tanto, los números altos significan velocidades rápidas y que menos luz entrará al sensor de la cámara, dando imágenes más oscuras. Estos rangos de velocidad permiten capturar objetos en movimiento con más detalle y definición.

Exposición: Combina la Velocidad del Obturador y la Apertura de Diafragma para facilitar el control tanto de la brillantez como de la profundidad de campo. Consiste en un amplio rango de combinaciones que determinan brillantez, profundidad de campo y detalles relacionados con el movimiento.

Los números bajos significan velocidades de obturador lentas y larga exposición, por ende, ofrecen imágenes más brillantes, menos profundidad de campo y efectos de movimiento. Los números altos significan velocidades de obturador rápidas y corta exposición, dando imágenes más oscuras, más profundidad de campo y objetos más definidos.

Foco: Permite que puedas enfocarte en un objeto específico o varios dentro de tu cuadro. Incluye modalidades diferentes para determinar cómo hacés el enfoque, dependiendo de tu escena.

Balance de blancos: Controla la tonalidad de la luz blanca para modificar la temperatura del color y asegurar que el color blanco sea realmente blanco sin importar la temperatura de la luz. Dependiendo de la fuente de iluminación, hay distintas modalidades para realizar el ajuste:

– Auto: ajuste automático que pondera la temperatura de color.

– Nublado: Para la luz de día en condiciones de clima nublado.

– Fluorescente: Para interiores iluminados con lámparas fluorescentes (luz blanca).

– Incandescente: Para condiciones con iluminación cálida (luz amarilla).

– Luz de Día Directa: Para exteriores con intensa luz del sol.

Apertura virtual: Es una función elemental para controlar cuán definidos o borrosos aparecen los objetos del fondo antes y después de tomar la fotografía. Abriendo el diafragma podrás centrar la atención en un objeto específico, mientras que si lo cerrás, aumenta tu profundidad de campo.

Toma nocturna: Se utiliza para compensar la iluminación en situaciones con poca luz y mejorar la exposición para fotografías en condiciones oscuras. Para hacerlo, hay que utilizar los ajustes estándar o presionar “Auto” para ajustar el ISO y Exposición manualmente.