Como Convertir el “Viejo” LCD en un Smart TV

Cuatro opciones para redoblar el entretenimiento en el Living de la casa.

Aún recuerdo cuando paseaba por las grandes cadenas de electrodomésticos en las cuales se ofrecían televisores gigantes y con pantallas súper planas. La era de los TV Plasma había llegado, pero no para quedarse. Junto con su elevado precio tenían un gran inconveniente: una vida útil demasiado corta que no justificaba el gasto. El remplazo no tardó en llegar, los nuevos LCDs coparon el mercado y se posicionaron como la alternativa definitiva para los viejos televisores de tubo. En su causa, evolucionaron incorporando tecnología LED, brindando una consecuente mejor experiencia cinematográfica al ofrecer colores más vivos y mejoras en brillo y contraste.

Luego que se calmara el frenesí de la compra, las empresas redoblaron su apuesta para ofrecernos, desde hace poco más de un año, los nuevos Smart TV. Este concepto que engalana nuevamente a las cadenas de electrodomésticos, plantea la posibilidad de navegar, escuchar música vía streaming y ver videos online utilizando únicamente la TV. El caso es que, más allá de dichas posibilidades, el televisor en sí sigue siendo un LED. Por eso, en este informe veremos cuatro posibilidades que permitirán convertir nuestro “viejo” LCD/LED en el tan preciado televisor inteligente desembolsando poco dinero.

Opción 1: Android al rescate

Comenzaremos por la opción más económica y que, además, no requerirá ningún espacio extra en el mueble donde se encuentra dispuesto el televisor.

Android es, hoy en día, el sistema más camaleónico que existe. Lejos de sólo volcarse al mundo de los celulares, se ha vuelto un sistema operativo muy transversal que sirve para potenciar Notebooks (en rigor Chromebooks), consolas de videojuegos y desde ahora nuestro LCD/LED.

Son muchas las empresas que hacen uso del androide de Google para crear su propia opción para montar un media center. Lo más interesante son los diferentes Dongles que se conectan a la entrada HDMI de los televisores y que permiten operar el sistema operativo en la pantalla. Si bien existen muchos modelos les recomendaremos tres que se consiguen sin problema en nuestro país:

– Genérico: Los modelos genéricos son los que más abundan en las casas especializadas. Normalmente tienen forma de pendrive y no suelen superar los $700.
– X-View Droid TV: En este caso, a la oferta anterior, X-View le suma a su paquete un mini teclado inalámbrico que también incluye un padmouse. De esta manera no sólo servirá para usar Apps, sino que también se podrá navegar cómodamente en internet, escribir mails y utilizar redes sociales. El Droid TV funciona con la red Wi Fi de la casa y dispone de 8 gigas de almacenamiento interno. Su precio por nuestras pampas es de $1000.
– Noganet Smart TV BOX: La opción más completa es este dispositivo de Noganet que tiene forma de una pequeña caja y que se ofrece a $1200. El Smart TV BOX posee salida HDMI, incluye 4 puertos USB (en los que se puede conectar teclado, mouse y discos externos), puerto para tarjetas SD y puerto Ethernet. El combo también incluye un control remoto para acceder al contenido directamente desde la comodidad del sillón.

Opción 2: Raspberry Pi

Si queremos algo más potente y completo que los Dongle con Android para la TV, podemos mirar para otro lado y trasladar nuestra atención a una Raspberry Pi. Esta opción se trata de una micro PC ARM que brinda una gran multiplicidad de opciones como convertirse en un servidor, una micro PC de oficina y, por supuesto, en un Media Center.

El recomendado para su compra es el modelo B que incluye:

CPU: ARM1176JZF-S 700 MHZ FAMILIA ARM11
GPU: BROADCOM VIDEO CORE IV, OPEN GL ES 2.0, -2 Y VC-1 CON LICENCIA, 1080P
MEMORIA: 512 MB (COMPARTIDOS CON LA GPU)
PUERTOS USB: 2
SALIDAS DE VIDEO: RCA (PAL/NTSC), HDMI (REV. 1.3 Y 1.4), DSI PARA PANEL LCD
SALIDAS DE AUDIO: POR HDMI O POR CONECTOR DE 3.5 mm.
ALMACENAMIENTO: SD / MMC Y RANURA PARA SDIO
CONECTIVIDAD DE RED: ETHERNET 10/100 RJ45.

Esta PC, de menos de 8 CM por lado, no incluye ningún tipo de caja como soporte, pero en internet se venden diferentes cajas acrílicas que permiten reposar cómodamente a nuestra flamante Raspberry.

Para adquirir una de estas Mini PC, podemos hacerlo desde diferentes medios. En todos los casos el valor no supera los $700:

– Podemos realizar la compra desde el sito oficial con envío a nuestro domicilio: http://authenticate.rsdelivers.com/
– Adquirirlo en Deal Extreme: http://dx.com/es/s/raspberry+pi+b
– Comprarlo en Mercadolibre: http://listado.mercadolibre.com.ar/raspberry-pi-argentina

Como decíamos líneas arriba, las posibilidades de la Raspberry son muy amplias y podremos reproducir video en 1080p (FULL HD) sin inconvenientes. En nuestras pruebas, el único inconveniente se presentó a la hora de conectar un disco externo. El mismo tiene que disponer de una fuente de alimentación externa, porque el voltaje de los puertos USB incluidos no llegan a alimentar a dichos dispositivos externos.

En nuestro laboratorio, montamos la Raspberry con un sistema operativo Fedora Linux ARM, conectamos teclado y mouse inalámbricos, junto a un disco externo y para terminar conectamos el equipo al puerto HDMI del LCD. En cuestión de minutos teníamos un Micro Media Center potente y súper funcional en óptimas condiciones.

Opción 3: Una Vieja PC

Es muy común que los usuarios cambien sus equipos, dejando a las viejas glorias olvidadas en un armario. Este fue mi caso hace algunos años, por lo que, cuando adquirí mi primer LCD, desempolvé a la vez un viejo Pentium 4 que disponía de 1 giga de memoria RAM y lo conecte al televisor para que oficie de Media Center. Lo interesante de esta idea es que en el único gasto en el que tuve que incurrir fue en una placa con salida HDMI y con potencia suficiente para reproducir video en FULL HD, ni más ni menos. En poco menos de 3 horas ya tenía un completo Smart TV casero y bien Geek.

Como extra, el equipo que estaba conectado a la red de mi hogar me permitía centralizar en un disco externo (conectado a un puerto USB) todo el contenido multimedia y levantarlo directamente desde mi notebook. Meses después, en mi habitación, dispuse una vieja netbook y la conecte a un monitor LCD de 22” y mediante la red levantaba series, música y películas directamente desde el viejo Pentium 4 para reproducir el contenido en mi habitación. El único inconveniente que recuerdo fue que, como la conexión de la netbook la establecía por Wi Fi, los videos en FULL HD se veían algo entrecortados. Cuestión que solucioné realizando una conexión cableada.

Opción 4: Una Nueva PC

Luego de unos años decidí hacer borrón y cuenta nueva. Vendí la vieja Pentium 4 y compré un equipo más moderno con una placa de video AMD Radeon 7750. La misma me ofrece memoria DDR5, salida HDMI y DVI y la potencia necesaria para un gran extra: ahora mi Media Center es una completa consola de videojuegos. Compré un Gamepad inalámbrico Logitech que me permite jugar en mi TV sin estar atado a cables.

Otra importante novedad es que puedo controlar el reproductor de videos VLC en forma remota desde mi celular, el cual oficia de control remoto. Para dicha tarea lo único que debemos hacer es instalar VLC Remote (disponible para iPhone y Android) para disponer de todos los controles de reproducción directamente en el celular.

Si queremos darle un toque de Glamour al flamante equipo, podemos adquirir un gabinete tipo Media Center, que permitirá que nuestra PC pase totalmente desapercibida. Entre los mejores que se consiguen en nuestro país, se destacan el Vitsuba Media Center Htpc San 30f y el Thermaltake Element Q Itx Htpc. Ambos rondan los $1000 con fuente de alimentación incluida.

El Sistema Operativo

Para terminar un dato no menor: una vez que dispongamos del Hardware, deberemos observar en detalle las diferentes prestaciones que ofrecen los sistemas operativos disponibles. La gran ventaja de Windows con Media Center incluido es que, además de administrar todo el contenido multimedia, permite jugar a todos los títulos en el LCD/LED en forma simple. Por su parte, Linux siempre es una buena opción. Si esta es la elección, recomendamos el uso de Ubuntu, Linux Mint y Elementary OS como distribución nativa de trabajo.