Falleció Jean Sammet, figura clave en la historia de la informática

Abanderada de las mujeres geek, fue una de las primeras ingenieras de software; entre sus trabajos aparece el desarrollo de COBOL, lenguaje de programación clave para la historia de la informática, y FORMAC, una variación más avanzada del lenguaje FORTAN. A modo de homenaje repasamos los laureles de Sammet. ¿Un caso aparte en una industria machista?

A los 89 años de edad falleció Jean E. Sammet, una de las primeras mujeres en obtener el título en ingeniería de software. La noticia fue informada por The New York Times en una entrada que repasa los hitos de su recorrido profesional y una serie de desarrollos que la postulan no sólo como una de las damas más relevantes en la escena tecnológica, sino también como figura clave en el despliegue de la informática, más allá de su género.

Nacida en Nueva York el 23 de marzo de 1928, Sammet fue diestra en matemáticas y hacia fines de la década del 40′ tuvo su primer acercamiento con aquellas primeras y gigantescas computadoras. En una entrevista cedida en el año 2000 reconoció que aquel “obsceno hardware” no despertó su atención en lo más mínimo.

No obstante, al tiempo que la computación se convertía en una disciplina académica, Sammet fue acercándose a este ámbito. “Para mi asombró, la computación comenzó a encantarme”, dijo. Comenzó empleando tarjetas perforadas para cálculos complejos y al tiempo se estableció como una profesional destacada en el ámbito de la programación en su despliegue temprano. En rigor, Sammet participó en la creación de COBOL, un lenguaje de programación que salió a la luz a finales de los 50′ y que aún sigue vigente.

Aquel lenguaje, que consta de más de 200 mil millones de líneas de código y cuya denominación responde a las siglas de “Common Business Oriented Language”, es aún empleado por muchos sistemas utilizados en el sector bancario, empresarial y en agencias gubernamentales gracias al alto nivel de seguridad y organización que ofrece. Fue desarrollado por un grupo de seis programadores, Sammet incluida, en colaboración con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Más tarde, el Pentágono había establecido como norma emplear solamente las computadoras en las que corra COBOL, una carta de presentación para el desarrollo. En concreto, COBOL apareció como una de las primeras soluciones para la organización de datos desde una computadora. Por ejemplo, incluyendo nombres, direcciones, números de seguro social, números telefónicos, y más.  

Con casi 60 años de recorrido, este lenguaje es una de las piedras fundamentales en la historia de la programación y, para más, ostenta la medalla de la vigencia. Más tarde Sammet creó FORMAC, una versión avanzada del lenguaje de programación FORTAN. Lo hizo como parte de la compañía IBM, donde trabajó por más de tres décadas. Hacia 1974 se convirtió en la primera mujer en ser presidente de la Association for Computing Machinery (ACM), puesto en el que se desempeñó durante dos años.

Lo cierto es que, siguiendo a NYT, Sammet fue “una de las mujeres más prominentes de su generación en la escena de la computación”, y su interés más evidente fue emplear a los lenguajes de programación como un camino para que las soluciones informáticas lleguen a una audiencia cada vez mayor. Según señaló Ben Shneiderman, científico en computación de la Universidad de Maryland, Sammet persiguió el objetivo de que las personas puedan comunicarse gracias a las computadoras. Una meta que, ahora sabemos, se ha alcanzado y con creces. Y en buena medida gracias al trabajo de esta mujer, que además es autora de uno los libros fundamentales para los interesados en programación: Programing Languages: History and Fundamentals, publicado en 1969.

Cuestión de género

Según señala el sitio Expansión en este artículo, una reciente encuesta a cerca de 9 mil empleados de ambos sexos en 26 empresas de tecnología reveló que cerca de un 37 por ciento de las mujeres sienten que su género las desfavorece a la hora de pensar en un crecimiento profesional, porcentaje que es muy menor en ámbitos no tecnológicos. Otros datos elocuentes del informe: en los puestos más bajos cerca del 37 por ciento de los profesionales del sector tecnológico son mujeres; el porcentaje es bastante inferior al 47,8% de otros sectores. Además, en lo más alto de la pirámide sólo el 15,2 por ciento son mujeres, mientras que en otros sectores el porcentaje asciende casi al 19 por ciento.

Más allá de la estadística, hay que señalar que el caso de Sammet no es aislado. Este interesante reporte acerca de las “Damas del ENIAC” sirve para comprender que no han sido unas pocas las mujeres que empujaron el crecimiento de la informática. No obstante, no hay dudas de que hablamos de un sector de manifiesta desigualdad en lo que refiere a géneros. Este PDF sirve para pintar la escena.