Incubadoras de Empresas: Una Alternativa para Potenciar un Emprendimiento

Cómo funcionan las aceleradoras que permiten convertir una idea en un proyecto viable; la mayoría de ellas ofrece asesoramiento, financiación y seguimiento para que el proyecto se vuelva rentable.

El espíritu emprendedor nace de una idea en el marco de un potencial negocio que, una o más personas, desarrollarán. Uno de los desafíos más importantes a la hora de comenzar a darle forma al proyecto, es pensar de qué manera se podrá financiar el mismo. Materializar aquella idea es, sin dudas, la conclusión de horas invertidas en moldear aquel emprendimiento y constituirlo como tal, permitirá compartirlo y proyectarlo como un modelo de negocios. En este caso, una aceleradora puede ser una alternativa.

Otro escenario posible en el cual podemos pensar en una incubadora de empresas, es haber comenzado con una pyme o emprendimiento y querer expandir las fronteras, tomar fuerza para extender las alas y llegar más lejos. Las empresas locales que buscan hacerse regionales o entrar en el mercado internacional para tener más presencia en mercados en donde la tasa de crecimiento es exponencial. Lamentablemente, muchas suelen tener problemas de presupuesto para poder llevar a cabo dicha expansión.

Dicho simple, la incubación de empresas es un proceso en el que agentes externos ayudan con la gestación y materialización de ideas y emprendimientos, permitiendo gestar y desarrollar el trabajo dejando las mesas de diseño y los bocetos iníciales.

Despreocuparse del presupuesto suele tener grandes beneficios, sin dudas el más importante es que permite a la persona o equipo centrarse en el desarrollo y futuro del mismo y delegar de alguna manera la financiación.

Evaluando el proyecto

Claramente los proyectos o empresas deben ser evaluados antes de una posible incubación. Cualquier incubación básica consta y responde a cuatro pasos básicos:

– Selección: Cuando el emprendedor postula la idea, la socializa y pretende lograr una determinada financiación, la incubadora con su personal evaluará la viabilidad de tal inversión.

– Preincubación: Cuando la idea es seleccionada, se pasa al siguiente paso en donde se deberá elegir el modelo de negocios que genera los dividendos adecuados para poder capitalizar y rentabilizar el negocio. Las incubadoras normalmente cuentan con un equipos de asesores económicos que ayudan en este determinante paso.

– Incubación: Se da inicio a las acciones comerciales y el proyecto se pone en marcha. En esta etapa, los emprendedores pueden recibir la asesoría y tutoría por parte de la empresa que los está incubando. Este proceso termina cuando, ya encaminado, el proyecto logra salir de la incubadora y continúa en solitario su camino hacia el mundo empresarial.

– Seguimiento: Como podrán observar, nada se deja librado al azar. Con el emprendimiento sobre ruedas, el acompañamiento es esencial. En esta fase se suele ofrecer un servicio de mejoramiento del producto o servicio, acceso a nuevas rondas de financiación, capacitación y la viabilidad de la salida hacia nuevos mercados.

Incubación Federal

Hasta hace algunos años, pensar en un emprendimiento fuera de Ciudad de Buenos Aires era sumamente arriesgado. Cuestiones como la distribución y el financiamiento suelen ser los fantasmas que atraviesan las ideas de quienes buscan emprender en el interior de nuestro país.
Por suerte este panorama desolador está cambiando y hoy el emprendedorismo se ha vuelto más federal y con él la posibilidad de incubar dicha idea.

Si bien en Capital Federal se encuentran incubadoras de renombre como ITBAF y Wayra, también las hay en el interior del país. En Córdoba, por ejemplo, funciona Incutex la cual, cada año, selecciona tres proyectos para incubar desde su programa de formación en los cuales se invertirá un capital inicial de USD 25.000 en cada una de las empresas.

En la capital cordobesa también se encuentra Fide, la cual selecciona potenciales emprendimiento para su plan de negocios, ofreciendo capacitación, asesoramiento y seguimiento.

Incubatec tiene su centro de operaciones en La Pampa y aporta su experiencia para aquellas empresas que quieran desarrollarse en el mundo tecnológico.

También la ciudad de La Plata tiene su propia incubadora de empresas. En la capital de la Provincia de Buenos Aires se encuentra LP HUB, una aceleradora que especializada en emprendimientos de base tecnológica vinculadas a productos de consumo masivo, servicios verticales, energía renovable y aplicaciones móviles.