Los hijos son el motor de las mujeres emprendedoras

Según un estudio realizado por la fundación Ser Familia Boliviana, sobre la influencia de la familia en emprendimientos exitosos, se pudo obtener un perfil de la mujer emprendedora urbana de aquel país. Además del capital humano-emocional, se caracterizan por ser jóvenes, creativas y arriesgadas.

El rol de la mujer en el mundo del emprendedurismo todavía deja mucha tela para cortar. Si bien existen mujeres emprendedoras desde hace muchos años atrás, siempre se vieron esos casos como aislados y como promesas de una tendencia que nunca alcanzaba a explotar, hasta hace pocos años atrás donde la figura femenina empieza a empoderarse.

Una de las cuestiones por las que las mujeres no podían emprender, según las antiguas creencias, era por la grandiosa capacidad de ser madres. El hecho de tener hijos no les quitaba la posibilidad de tener ideas brillantes y concretarlas, sino que el tiempo que debían dedicarle a sus familias e hijos le restaba tiempo para destinarle a un proyecto, y todo lo que conlleva llevarlo adelante.

Afortunadamente, esas creencias fueron contrastadas con hechos que demostraron que las mujeres, madres, no sólo pueden manejar sus hogares y sus trabajos, sino que también pueden liderar propuestas. Los hijos, entonces, pasarían de ser un impedimento para convertirse en el motor de muchas mujeres emprendedoras.

Esta frase no está dicha porque sí. Un estudio realizado con 23 emprendedoras evidenció que el secreto de esta fórmula es que “el éxito se logra con capital humano-emocional”.

El perfil de la emprendedora urbana

Con el objetivo de dale forma al perfil de la emprendedora urbana, la fundación Ser Familia Bolivia entrevistó a 23 mujeres que debieron superar situaciones de vulnerabilidad hasta convertirse en emprendedoras. Si bien todas demostraron un fuerte interés por lograr el éxito en sus propuestas, el resultado de la investigación arrojó un dato sensible: lo que las movilizaba a ser exitosas es que otras personas dependen de ellas, en algunos casos sus hijos y en otros casos sus padres. El pilar fuerte para sostenerse en esta vorágine para todos los casos ha sido el apoyo moral de la familia.

El documento, que da continuidad al informe Perfil de la mujer emprendedora urbana, reúne testimonios sobre la influencia del entorno familiar en la sostenibilidad y éxito de diferentes emprendimientos encarados por un grupo disociado de mujeres bolivianas.

Rodrigo Aguilar, director ejecutivo de la fundación, dijo al respecto que “Hasta hace algunos años estas mujeres vivían en una situación de abandono y dependencia emocional o eran potenciales víctimas de trata y tráfico. Vivían en permanente violencia de género y no tenían otra opción que depender completamente de la pareja o de la familia que la acogía. Con sus emprendimientos han progresado”.

Según el mismo estudio, son las imposiciones sociales las que no permiten que este tipo de mujeres puedan salir adelante, aun cuando otras personas dependan de ellas. Mientras que la familia cumple un rol fundamental para superar esas trabas. “Todas las emprendedoras incluidas en el estudio coinciden en que si no hubieran recibido el empujón de algún familiar -con la idea o con el capital-   hubiera sido mucho más difícil concretar su iniciativa. Este apoyo también implica el acompañamiento del familiar, casi como un socio estratégico”.

Jóvenes, creativas y arriesgadas

Estas son las tres cualidades con las que el estudio define a las mujeres emprendedoras urbanas luego de analizar los resultados. En todos los casos, estas mujeres han salteado inconvenientes para hacer algo rotundamente diferente de sus vidas, cambiando la calidad de vida no sólo de ellas, sino también la de sus hijos y sus familiares.

Algo en lo que también coinciden las entrevistadas, y que apunta justamente en las características que las señalan como creativas y arriesgadas, es que han tenido que modificar la estructura y la organización familiar para hacerlo posible buscando el apoyo en sus parejas o padres para delegar responsabilidades.

En definitiva, les ha tocado emprender en la vida en todo sentido, llevando adelante un proyecto que las define, y organizando sus hogares para que todo funcione de la mejor manera posible sin que nada se presente como un impedimento para lograr el éxito en lo que emprenden.