Mecanismos de seguridad informática para usuarios despistados

La mayoría de las personas, resultan demasiado inocentes en el mundo online y no responden ante signos de alertas hechos y derechos; aquí una serie de recomendaciones para transitar el sendero de las buenas prácticas en la web.

La (in)seguridad informática es uno de los temas que mantiene en vilo a la mayoría de los usuarios. Temerosos e inseguros, la mayoría teme que sus equipos sean atacados por los malévolos virus, programas de computadoras con instrucciones non sanctas.

El gran problema es que, la mayoría de los usuarios, se auto excluye de la ecuación cuando se habla del alcance de las amenazas que pululan por la red, y es que internet vino a potenciar el alcance de dichos malwares encontrando, allí, una vía de escape hacia cualquier equipo conectado del mundo. Lejos de ser solo una víctima, el usuario es uno de los responsables de la masificación de malwares y la puerta a la perdida de información. El peor escenario en materia de inseguridad informática es siempre un usuario vulnerable, desinformado y ansioso por compartir todo lo que le llega.

En este artículo, veremos algunas estrategias que pretenden formar a quienes están horas detrás de las pantallas, en usuarios atentos ante algunas amenazas posibles.

La Frenética Costumbre de Compartir

Como Ariel Torres lo sugiere en su libro “Hackearán Tu Mente”: Al recibir un correo electrónico con ofertas y promociones, la mayoría de los usuarios no evalúan la posibilidad de que ese enlace pueda llevarlos hacia alguna especie de malware. La mayor parte de las veces, esa fe ciega a aquello que recibimos termina en una catástrofe que podría haberse evitado con solo tomarse un tiempo y razonar respecto a aquella oferta o premio que nos acaban de adjudicar. La mayoría de las veces alcanza simplemente con no apurarse, tomarse 3 segundos y apelar a la lógica.

Algo similar sucede con las promociones y premios que llegan vía WhatsApp. “Compartí este mensaje con X cantidad de contacto” y como por arte de magia le podríamos sacar el velo a la anhelada promoción. En la mayoría de los casos, esos mensajes son como mínimo inciertos.

Otra estrategia que reaparece cada tanto son mensajes o audios que indican que WhatsApp está por volverse pago, pero, si se reenvía el mensaje, podremos utilizar la app de manera gratuita. “Solo quedan 300 cuentas en promoción” rezan algunos de ellos. Los mensajes son, claro, falsos hoy y en el futuro. El modelo de negocios de WhatsApp no pasa por cobrar sus cuentas. Simple y llano.

Cuidado con las Contraseñas

Sin dudas es molesto, pero cuando hablamos de dinero no hay recurso de seguridad que sobre. Tanto los cajeros automáticos como las plataformas de home banking suelen presentar varios niveles de seguridad.

Los cajeros, por su parte, operan con dos claves: una clave PIN para ingresar al sistema luego de colocar la tarjeta y una clave alfabética que deberá ingresarse para poder retirar el dinero. No son pocas las personas que guardan el ticket con las contraseñas en la misma billetera junto con las tarjetas de manera que, al extraviarla, cualquiera que las encuentre pueda retirar dinero de nuestras cajas de ahorro. Error.

Por su parte, el home banking obliga a su usuario a cambiar la clave de manera periódica no pudiendo, incluso, utilizar claves repetidas.

Si bien puede resultar molesto, esta estrategia debería ser utilizada por el resto de las plataformas online; aunque no lo pidan de forma explícita, una buena idea es aprovechar la actualización de clave del home banking y cambiar también la Facebook, Outlook, Google, Twitter, etc.

Donde el usuario tampoco debe dormirse es cuando recibe alerta de los servicios que usa. “Su código para restablecer la contraseña es xxx” indica un mensaje tipo SMS de Facebook. En ese caso, alguien ha querido restablecer su contraseña y sería muy inteligente cambiarla de inmediato.

También cuando se recibe un correo de que se ha iniciado una sesión en alguna parte o desde algún equipo que no es suyo.

Estar atento a estas notificaciones y no borrarlas como si se tratasen de correo basura, hará que usted tenga el control de los servicios que utiliza y mantenga seguras sus cuentas.

Resguardar la información

Cada uno sabe que información le es esencial o importante y de eso deberían tener una copia de seguridad. La mayoría de los usuarios tiende a darle importancia a los datos… cuando ya no los tienen, cuando se perdieron. Una interesante alternativa es adelantarse a la catástrofe y hacer copias de seguridad periódicas para tener una vía de recupero si algo sucede.

Dependiendo el caudal de información que el usuario genere, podrá utilizar un simple pendrive o algo más importante como un disco rígido externo.

La posibilidad de almacenar información online, también es una posible alternativa viable en algunos casos.