¿Por qué Huawei afila sus colmillos?

Ya nadie se sorprende ante el exponencial crecimiento de los fabricantes chinos, con Huawei y Xiaomi a la cabeza. Sin embargo, el brutal fracaso de Galaxy Note 7, phablet que fue retirada del mercado por sobrecalentamiento y explosiones, podría alterar la escena móvil y suponer el gran salto para el mayor vendedor de smartphones de China.

Los fabricantes de China no rasgan sus vestiduras ante la desaceleración que azotará al negocio de los smartphones, panorama que anticipan consultoras y analistas del sector móvil. Un dato divulgado en junio es una muestra cabal de aquel avance: entre los 12 mayores vendedores del segmento a nivel mundial, 8 son de origen chino.

Este batallón asiático es liderado por Huawei que se afianzó como el tercer mayor vendedor de smartphones a nivel mundial, ubicándose sólo por detrás de Samsung y Apple. Y se espera que el crecimiento de Huawei no se detenga, incluso si nada extraño hubiera ocurrido en el segmento. Pero sí ha ocurrido un hecho fuera de lo común: la división móvil de Samsung sufrió el mayor tropiezo de su historia, acontecimiento que podría potenciar el ascenso de Huawei.

Un racconto. A comienzos de agosto Samsung presentó con bombos y platillos su Galaxy Note 7. Ostentando esta marca de buen recorrido en el mercado desde 2011, la edición 2016 de la phablet se destacó principalmente por contar con un lector de iris, un innovador aunque no inédito sistema biométrico. Además, el fabricante surcoreano había decidido saltear el número 6 en la denominación (el que hubiera  correspondido en la cronología), con el ánimo de empatar la numeración de su teléfono insignia, el Galaxy S7, y así evitar confusiones entre los consumidores.

Pero el entusiasmo pronto se estalló por el aire cuando se divulgaron reportes que dieron cuenta del sobrecalentamiento en la batería de Note 7, y casos en los que la falla derivó en igniciones y explosiones. ¡Pum! No se trató de denuncias aisladas. En primera instancia Samsung tuvo que llamar a una revisión, y luego se vio en la obligación de detener la producción de Note 7 y retirarla definitivamente del mercado.

Aquellos que habían puesto sus dólares en la phablet apagaron el equipo por razones de seguridad, lo devolvieron y esperaron una compensación. En este panorama oscuro para Samsung, se ha dicho que el fabrincante jamás volverá a utilizar la marca Note, y que perderá unos 17 mil millones de dólares en concepto de las unidades que no venderá. Todo esto, ante el desafío de recuperar la confianza de los consumidores.

En un segmento signado por la competencia, la mala noticia para Samsung es celebrada por sus colegas que ya afilaron sus colmillos, ansiosos por ocupar el hueco que ha dejado Note 7. Un analista de la firma Drexel Hamilton dijo  que gracias al fiasco de Note 7 Apple venderá 8 millones de unidades adicionales de su iPhone 7, siendo que Samsung esperaba vender entre 10 y 14 millones de Galaxy Note 7 sólo en el segundo semestre de 2016.

Y si bien los de Cupertino se verían beneficiados por este hecho, también podrían perder su lugar en el segundo escalafón del sector.  ¿El gran tropiezo de Note 7 será la plataforma para que Huawei salte al segundo lugar en el podio?

La consultora Strategy Analytics dijo que en el tercer trimestre del año en curso Samsung lideró con una cuota del 20,1 por ciento, seguida por Apple con una participación del 12 por ciento, y Huawei con un 9 por ciento. ¿Qué cifras veremos para el último trimestre del año, cuando ya sea evidente el impacto?

Aunque sin mencionar el fiasco de Note 7, el ejecutivo de Huawei Richard Yu dijo que su compañía procura llegar al segundo puesto del sector antes de que llegue el año 2019. Lo cierto es que mediando el mes de octubre, el fabricante chino informó que superó las 100 millones de unidades vendidas desde el primer día de enero. Así, Huawei superaba en el décimo mes del año la marca que había alcanzado en todo el 2015. Con un par de meses por delante, espera llegar a los 140 millones de smartphones vendidos, un 30 por ciento más en relación al año anterior.

Mientras tanto salen a escena algunos productos de Huawei que, no tan casualmente, llegan con dimensiones y propuestas similares a las de la desgraciada Note 7. En un evento celebrado en Alemania, la empresa china mostró algunas variantes del Mate 9, en un abanico que incluye propuestas con pantalla de 5.5 pulgadas, la dimensión de Note 7. Más tarde vimos la variante Pro de Mate 9, también con aquella cifra en pulgadas.

Como vemos aquí , Huawei lo pone en comparación con iPhone 7 Plus. No se habla de Note 7: ¿para qué apuntar los cañones a un producto caído por cuenta propia? Sin embargo, por estos días no hay una sola presentación en el sector móvil que no haga referencia a la retirada phablet de Samsung, aunque sea en forma indirecta. El desafío es ocupar el puesto vacante.