Project Ara: ¿Fracasó la revolución móvil de Google, o simplemente mutará?

La compañía de Mountain View canceló su proyecto de telefonía modular, una iniciativa que había sido presentada con la aspiración de revolucionar la escena móvil. ¿Qué hay detrás de este hecho? ¿Buscará Google socios comerciales para la sobrevida de esta iniciativa?

El pasado mayo Google había dicho que cerca de fin de año llegaría el primer modelo para desarrolladores de su smartphone modular. En la ocasión habían divulgado un video  para demostrar las bondades de Ara, el nombre de este ambicioso proyecto que suponía la comercialización de móviles con partes intercambiables, abriendo paso a la personalización, a mejores dinámicas de actualización del hardware, a la reducción de la basura electrónica, y a un encantador protagonismo del usuario en el “desarrollo” de los productos móviles.

En este repaso  habíamos repasado algunos detalles de este cautivante proceso de fabricación de smartphones. Decíamos: “Los componentes de hardware del teléfono móvil se despliegan en diversos módulos; éstos se acoplan a un endoesqueleto el cual entrega cohesión y forma al dispositivo, que nunca es definitivo.

De este modo, la diagramación de la ficha técnica de un equipo pasaría a manos del usuario en un movimiento que puede ser descrito como la democratización del ensamble, estableciendo un válido paralelismo con la filosofía open source la cual gana terreno en diversos sectores de la industria, incluso en la automotriz”.

Sin embargo, todos los ánimos revolucionarios de Google cayeron en forma estrepitosa. Todo indica que no habrá Project Ara, al menos en la forma prometida.

Un reporte de la agencia de noticias Reuters  divulgó recientemente una información exclusiva y que tomó a muchos por sorpresa: ¡Google suspendió Project Ara! Una de las fuentes mencionadas en el reporte señaló que, más que una cancelación, se trata de un cambio de estrategia: los de Moutain View no lanzarían smartphones modulares por su cuenta, sino que lo harían de la mano de socios comerciales entregando licencias para la comercialización de los mismos.

Desde Google confirmaron la información de Reuters. Dijeron que el informe es cierto y preciso.

Ahora bien, ¿cuáles son las razones por las cuales Google toma distancia de Ara? ¿Acaso ésta no era una de las joyas que había conservado cuando vendió Motorola a Lenovo? Reuters señala algo que ya conocíamos, pero que hasta ahora no había sido una razón suficiente para suspender el proyecto: que las partes intercambiables de los dispositivos implican dificultades en el desarrollo y un alto costo.

En rigor, en agosto de 2015 supimos  que la iniciativa sufría un retraso por fallas en los magnetos que unen las partes del dispositivo modular.

Tal como señala CNET en su repaso, en las conferencias para desarrolladores I/O 2016 Google había dado cuenta de una serie de fabricantes asociados a su proyecto, en particular para la creación de los módulos. Entre ellos aparecían Sony Pictures and Home Entertainment, Toshiba, Panasonic, iHealth y Harman. En este punto, en los socios, aparece una de las claves.

El próximo 4 de octubre Google presentará nuevos smartphones en su catálogo y para este 2016 ha decidido, también, emprender un giro estratégico: ya no utilizará la marca Nexus.

Si los rumores son ciertos, la compañía de Mountain View comenzará a utilizar la marca Pixel, continuando con el nombre de la tablet Pixel C que presentó en 2015. Así, estos nuevos teléfonos que fabrica HTC se llamarían Pixel y Pixel XL. ¿La cancelación de Project Ara podría tener algún vínculo con la decisión de apartarse de la marca Nexus?

Sin aventurarnos en suposiciones, el dato certero es que Google inicia en 2016 una nueva andada en el sector móvil. La mencionada posibilidad de que licencia patentes aparece como una posibilidad fuerte para la sobrevida de Ara. ¿Seremos testigos del pronto anuncio de un socio comercial que fabricará los teléfonos modulares de Google?

Aquello sería una buena noticia para los muchos que nos habíamos entusiasmado con la revolución modular en la industria móvil. Es cierto es que Ara no es el único proyecto en este terreno y en tanto su muerte no implica la desaparición de la modularidad toda; sin embargo, que Google desista parece ser un mal signo para esta revolución.

En una entrada, que citamos arriba, decíamos que con Project Ara la industria parecía estar creando a su propio enemigo. ¿Por qué Google pondría fin a la obsolescencia programada, que supone un jugoso rédito económico para los fabricantes? No podemos afirmarlo, pero la cancelación de Ara acaso tenga un vínculo con esta contradicción.