Qué tener en cuenta al elegir un smartphone para trabajar

Recomendaciones a tener en cuenta a la hora de comprar un teléfono móvil que se utilizará en el trabajo. Nos enfocamos en características como la resistencia, la capacidad de la batería, el margen de reventa y las actualizaciones de software.

Hay dos preguntas fundamentales que debe formularse aquel que desea comprar un nuevo smartphone. La primera: cuánto dinero es posible o se desea invertir. La segunda, cuáles son los usos que se le darán al teléfono. En este repaso haremos foco en la segunda de estas cuestiones, más específicamente en las variables que conviene observar al momento de comprar un smartphone para trabajar, o que tendrá un uso intensivo durante la jornada laboral.

Un aspecto cardinal es la capacidad de la batería. Tal como se indica en esta nota de DonWeb.news, si tuviéramos que señalar una característica que deben mejorar los smartphones es la autonomía. Mantenerse con vida durante muchas horas en las cuales no disponemos un enchufe a mano es especialmente requerido en un smartphone destinado al trabajo y, en tanto, una de las variables a observar en este terreno.

Es preciso en tanto familiarizarse con algunos ítems que figuran en la ficha técnica de los productos móviles. Por un lado el mAh, los miliamperios por hora de la batería, cifra que refiere a la carga eléctrica que la misma puede almacenar: cuanto mayor es el mAh, el smartphone resistirá más horas encendido. De acuerdo a variables como el tamaño de la pantalla (por caso, cuanto más grande es más energía consumirá), se aconseja comprar teléfonos que tengan una batería no inferior a los 3,300mAh. Otro aspecto a valorar son es la carga rápida que permite aprovechar al máximo el tiempo que se dispone cuando hay un toma corriente disponible.

La resistencia del teléfono móvil es otra de las claves. Al momento de elegir un smartphone para el trabajo es fundamental que el equipo soporte el uso intensivo: posibles caídas o rayones en pantalla, en fin, un maltrato que quizá no recibe un teléfono de uso corriente. El lector dirá que cualquier smartphone puede caer al suelo y recibir maltratos de diverso orden, sin embargo, la resistencia es especialmente necesaria en determinados entornos de trabajo, por ejemplo aquellos que pasan su jornada laboral en fábricas o en construcciones, por mencionar sólo algunas posibilidades.

En este sentido, conviene resignar elegancia o estética en favor de la robustez. La buena noticia es que la industria móvil tiene respuestas a estos requisitos: un caso emblemático es la serie Galaxy Active de Samsung, cuya última incursión es el S8 Active. En general, se trata de teléfonos con cuerpos más resistentes que los tradicionales, capaces de soportar caídas y de ser sumergidos bajo el agua. Están pensados para aventureros y deportistas, pero también son perfectos para entornos de trabajo. Además suelen incluir baterías con mayor mAh y eso es una buena noticia, que completa un círculo de beneficios. Se aconseja en este apartado estar al tanto de los grados de protección IP, que pueden consultarse aquí.

Cuando se compran teléfonos para la empresa conviene también pensar en la reventa, similar a cuando se compra un automóvil. En caso de que en un futuro quiera cambiar los equipos, ¿podré vender a buen precio los smartphones usados? En este punto no hay muchas vueltas: los teléfonos con mayor margen de reventa son los de las primeras marcas.

Por último, al comprar un smartphone que corre con Android es siempre bueno estar al tanto del ritmo de actualizaciones de software de cada fabricante en particular. En este punto son obviamente aconsejados los productos de Google (la serie Pixel) y también los equipos de Sony, que suelen recibir novedades sin demasiada demora. Ahora también se espera que los nuevos equipos de HTC reciban prontamente las nuevas versiones del sistema operativo móvil de Google, considerando que la división móvil de la taiwanesa ya es parte integral de la empresa de Mountain View.

Los mencionados son algunos de los aspectos más importantes que hay que tener en cuenta al comprar un teléfono para el trabajo. Por supuesto que no se dejan de lado otras variables como la potencia del procesador, el RAM, la resolución de pantalla, la calidad de las cámaras, o la presencia de sistemas de seguridad biométrica, y especialmente el soporte dual SIM, ideal para diferenciar las tareas laborales de las personales. Todas estas variables estarán determinadas en gran medida por la primera pregunta que planteamos más arriba: “¿cuánto dinero invertirá en este teléfono?”.