YouTube ante la paradoja del contenido agresivo

Google anunció nuevas restricciones para la monetización en la plataforma; uno de los ejes fundamentales: los videos con contenido agresivo ya no podrán contar con anuncios. La intensión de la compañía es traer de regreso a los anunciantes que se marcharon de YouTube por la proliferación de videos racistas, agresivos o que hacen uso indebido de personajes infantiles. ¿Cómo balancear la necesidad de ingresos por anuncios con la libertad de expresión y la deseada masividad de la plataforma?

Google está parado ante una situación paradójica: el contenido agresivo (al menos una parte de él) ha sido útil para ensanchar el caudal de videos en YouTube, el número de creadores y las métricas de la plataforma; variables fundamentales a la hora de atraer anunciantes.

Sin embargo la proliferación de videos con temática racista, videos con diferentes grados de agresividad, e incluso cierto contenido que parece ideado para niños pero que en verdad no lo es, provocaron el alejamiento de muchos anunciantes, entre ellos algunos pesos pesados como Walmart, Dish, Starbucks, General Motors y PepsiCo. ¿Qué marca desea que su nombre sea el prólogo de, por ejemplo, un video en el cual Peppa Pig apuñala a una muñeca Barbie?

Tal como conté en esta review de YouTube Kids publicada en La Nación, el YouTube clásico es una plataforma ideada para mayores de 13 años (los más pequeños y los padres pueden tomar provecho de la edición para niños que ofrece un interesante filtrado de contenido).

Desde Google explican que en YouTube es posible toparse con escenas que contienen lenguaje violento y violencia propiamente dicha, aunque esto no supone que deban erradicarlos. Ocurre que, tal como señalan desde la compañía, “algunos videos no infringen las políticas de uso, pero es posible que no sean adecuados para todos los usuarios”. Al parecer, tampoco serían del gusto de ciertos anunciantes.

Hace algunos meses Google estableció una primera restricción cuando alteró las bases de su Programa de Socios. Dijo que desde ahora sólo podrán generar dinero con los videos aquellos canales que superen las 10 mil visualizaciones; más detalles al respecto aquí. Mientras que esta medida apuntó a desestimar el plagio (al parecer este límite plantea dificultades a aquellos que perciben ingresos copiando el material de los verdaderos creadores), una nueva medida impuesta por Google apuntó directamente al contenido agresivo.

Hace algunas semanas se anunciaron nuevas restricciones para generar dinero con los videos en YouTube, en este caso desalentando la generación de videos con contenido ofensivo y apuntando al regreso de los anunciantes que se marcharon de YouTube. Además de entregar a los anunciantes un mayor margen en la visualización de sus anuncios, se establecieron nuevas pautas para los creadores de contenido que procuran obtener dinero con sus videos. ¿Cómo? El contenido que encaje con las siguientes categorías no podrán incluir anuncios.

  • Videos con Contenido de Odio: “Contenido que favorece la discriminación o menosprecia o humilla a un individuo o grupo de personas en base a la raza, etnia, origen étnico, nacionalidad, religión, discapacidad, edad, estatus de veterano, orientación sexual, identidad de género, u otra característica asociada con la discriminación sistemática o la marginación”.
  • Videos con contenido incendiario y degradante: “Contenido que es gratuitamente incendiario, inflamatorio o degradante. Por ejemplo, contenido de video que utiliza un lenguaje sin respeto gratuito que avergüenza o insulta a un individuo o grupo”.
  • Videos que hacen uso inapropiado de personajes de entretenimiento familiar: “Contenido que representa personajes de entretenimiento familiar involucrados en comportamientos violentos, sexuales, viles o inapropiados, incluso si se realizan con fines cómicos o satíricos”.

En el último punto aparece como ejemplo la gran cantidad de videos que, como en el ejemplo que aparece en el primer párrafo de esta nota, emplean personajes para niños en tramas que lejos están de ser adecuadas para la platea menuda. Dejamos a continuación algunos ejemplos que sirven para graficar lo dicho:

Ahora bien, la paradoja se vuelve explícita en lo siguiente: el hecho de que los videos que se inscriben en las mencionadas categorías ya no tengan el visto bueno para monetizar, no implica que los mismos vayan a ser eliminados de YouTube. Ocurre que (siempre en términos generales) no infringen las políticas de uso de la plataforma, según explicó The Verge.