Buenos Aires no tendría más cuarto oscuro en el 2015

El 15 de diciembre se oficializaría la implementación  del voto electrónico en la ciudad. Este sistema supone una reducción de tiempos y mayor transparencia, aunque no carece de cuestionamientos.

El voto electrónico ya es un hecho en varios países del mundo, pero por lo que vale por las provincias argentinas, Buenos Aires recién formaría parte de un avance tecnológico tan positivo como cuestionado. El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma, Mauricio Macri, reglamentó el mecanismo para las próximas elecciones, pero todavía no se pudo confirmar si los comicios serán unificados con los nacionales.

Dejando de lado las pujas políticas que contextualizan este anuncio, Lucas Jolías de la consultora PrincePolls, dijo al medio RedUsers que esta implementación permitiría una “reducción de los costos relacionados al ahorro del papel y otros materiales. Además, ofrece mayores garantías a los partidos, en especial a los chicos, en la medida que no necesitan disponer de observadores en cada mesa electoral, sino algunos en los centros de votación”. También “acelera notablemente los tiempos del proceso electoral” y finalmente “disminuye el tiempo necesario para la instalación de las mesas de votación”.

Si bien la reglamentación ya tiene un lugar en el Boletín Oficial de la Ciudad, quedan muchas cosas por definir, como por ejemplo, si los comicios serán desdoblados o unificados con los nacionales, a partir de cuándo se implementará y otras cuestiones legales. Aún así el Gobierno de la Ciudad se anticipó en decir que el sistema debutaría en las PASO.

En cuanto a su funcionamiento, Horacio Rodríguez Larreta ofreció algunos detalles: “Después de cargar el voto, la máquina imprime una boleta de papel que va a una urna, con lo cual habrá un doble control para que, ante cualquier cuestionamiento, se pueda abrir una urna para hacer el recuento”.

Por su parte, en el decreto mismo consta que “el sistema debe proveer al elector la visualización en la pantalla de la máquina de votación, en primer lugar, de las opciones electorales por agrupación política, permitiendo al elector la votación por lista completa de precandidatos o candidatos, o por cada categoría de cargos a elegir” y “que la Autoridad de Aplicación diseña la Boleta Única, adecuando sus características a las máquinas de votación, que deben contar con pantalla táctil para la selección de las opciones electorales de las que disponga el elector”.

Los cuestionamientos no tardaron en llegar, uno de los que más pesan es el costo por la implementación de este método innovador. Según el cálculo oficial costaría algo más de 5 millones de pesos, dato que aporta el sitio Mdzol.com. Al parecer esto representa unos 3 millones más de lo que cuestan las elecciones tradicionales.