Cómo hacer más simple el trabajo con archivos enormes

Editores de video, de audio o de imágenes en alta definición: ¡sus problemas se han terminado! Aprenderemos hoy a trabajar con archivos enormes sin importar el tamaño total de las unidades instaladas en nuestro equipo.

Quienes trabajan a menudo con archivos de gran tamaño -cortes de video en crudo, archivos de audio e imagen en alta definición- saben que un problema común es el de no disponer de suficiente espacio en una única unidad para alojar el documento. De hecho, suele ocurrir que un equipo tiene, si sumamos el espacio disponible en todas sus unidades (e incluso, por qué no, en las unidades que el usuario tiene en desuso), suficiente capacidad para alojar el material. Pero de ninguna manera puede alojar un archivo de 25, 35 o 100GB en una única partición. ¿La única solución es, en estos casos, comprar un disco rígido más grande?

Una copia de seguridad de un equipo hogareño puede ocupar 25GB por volumen. Para evitar cortar los archivos necesitaremos, entonces, unidades realmente grandes.
Una copia de seguridad de un equipo hogareño puede ocupar 25GB por volumen. Para evitar cortar los archivos necesitaremos, entonces, unidades realmente grandes.

Aprovechar todo el espacio disponible

De ninguna manera invertir en hardware es una buena idea en la era de la web colaborativa y el almacenamiento en la nube. Sí, en cambio, será imperioso ponernos al día en la configuración de software y, quizás sobre todo, desempolvar todo ese hardware antiguo que tenemos en el altillo.

Los espacios de almacenamiento de Windows, de los que ya nos hemos ocupado en otras ediciones de DattaMagazine, son una solución ideal para este problema. Nos permiten, como primera ventaja, convertir todo el espacio disponible en diferentes unidades en un único espacio virtual seguro que puede, además, agrandarse o achicarse dinámicamente según nuestras necesidades. Pero no es esta la única ventaja: al utilizar varias unidades, la velocidad de búsqueda y acceso a la información disponible se incrementa notablemente, dado que las cabezas lectoras y los platos de base son tantos como unidades conformen el espacio. Y todavía hay más: las unidades pueden retirarse cuando sea que lo necesitemos para lo que sea que queramos, y luego podremos volver a conectarlas para que la información vuelva a estar disponible. Desde ya, no podremos acceder a los datos de un espacio cuando se haya removido una unidad, pero no por eso la información se corromperá o tendremos problemas de indexación.

Casi un RAID
Los espacios de almacenamiento funcionan, a su manera, como un RAID en modo 0, con la diferencia enorme de que a) no necesitan ser configurados vía hardware, y b) son efectivamente dinámicos. Así las cosas, cada pieza de información se escribe en una unidad diferente en la medida de lo posible, lo cual nos permite acceder a la mayor cantidad de información de la forma más rápida y eficiente.
Cuando el tamaño de una unidad es ostensiblemente mayor al de las demás, la información se aloja de manera distribuida en primera instancia, y una vez agotado el espacio distribuido disponible se utiliza el restante en la unidad mayor.

Unidades soportadas

Según la documentación, los espacios de almacenamiento soportan discos rígidos de cualquier tipo, “incluidos los USB, SATA y SAS”. La frase merece ser leída con atención: son soportados entonces los discos rígidos IDE, SCSI, SATA, USB y SAS (SCSI en paralelo), pero no las unidades removibles que no sean compatibles con discos duros. Vale decir: si bien podremos utilizar cualquier unidad interna o externa, no podremos -por caso- aprovechar pendrives o tarjetas de memoria de gran tamaño para crear espacios de almacenamiento.

Los espacios de almacenamiento son ideales para darle una nueva vida a los discos IDE o SATA en desuso que tengamos disponibles.
Los espacios de almacenamiento son ideales para darle una nueva vida a los discos IDE o SATA en desuso que tengamos disponibles.

Cantidad de unidades
Un punto importante a tener en cuenta es el de la cantidad de unidades que necesitaremos para armar un espacio de almacenamiento. Como principio general, debemos tener en cuenta que el disco principal del equipo, aquel que aloja al sistema operativo, no cuenta para la creación de espacios de almacenamiento. A la vez, no alcanza un único disco secundario para armar un espacio: al menos requeriremos dos unidades para crear uno. Por lo tanto, en total debemos tener instalados tres discos para poder crear un espacio simple. Si pensamos en sumar paridad o copias de seguridad automática la exigencia se eleva a cinco o más. Pero no es necesario desesperar: como veremos más adelante, la idea es aprovechar discos (o equipos) en desuso para responder a esta exigencia.

Instalación de hardware

En el caso de que usemos unidades extraíbles, para comenzar la configuración de los espacios de almacenamiento será necesario conectar todos y cada uno de los dispositivos que tengamos a nuestra disposición. Si bien el espacio disponible en cada partición lógica de la unidad física puede ser administrado por la configuración de los espacios, lo mejor será hacer una copia de seguridad de los datos alojados y crear particiones únicas en cada volumen. Para ello podremos utilizar [Administración de discos], que en Windows 8 es particularmente amigable.

En [Administración de discos] de Windows 8.1 alcanza con seleccionar una partición y presionar [Supr] para quitarla.
En [Administración de discos] de Windows 8.1 alcanza con seleccionar una partición y presionar [Supr] para quitarla.

Ahora bien, en el caso de que queramos aprovechar unidades en desuso, este es el momento correcto para instalarlas. Si algún lector tuviera alguna duda respecto de la pericia de esta decisión, vale recordar algunos datos. Son muchos los usuarios que han dejado de lado netbooks -que, para felicidad de todos, en la práctica han sido reemplazadas por las Tablet PC-, que en la mayoría de los casos cuentan con discos rígidos internos SATA perfectamente compatibles con cualquier PC de escritorio y con velocidades apenas limitadas por su velocidad de rotación, generalmente de 5400RPM. Es decir, igual que la del disco rígido de cualquier notebook actual (los discos de las PC de escritorio, como quizás nuestros lectores recuerden, giran comúnmente a 7200RPM). También son muchos, por otra parte, los lectores que han dejado de lado directamente los equipos de escritorio, o que los han reemplazado por estaciones de trabajo más modernas. Todos esos equipos, en general imposibles de vender y condenados a ocupar un espacio precioso en las bauleras de la mayoría de los hogares, cuentan con discos rígidos de 80, 120 y hasta 320GB, comunes en los equipos de los últimos 7 años y descartados cuando hoy son completamente funcionales, sea su conector IDE o SATA.

Puede, por supuesto, que algún lector alegue que su equipo principal es, justamente, un portátil. Y que por ende, al menos en principio, no puede utilizar discos extra, y mucho menos si son IDE/PATA. En rigor de verdad, hay una solución sumamente económica y eficaz para este problema: los cofres contenedores, que ofrecen una interfaz USB y permiten convertir un disco interno de 2.5” o 3.5” en uno portable. Estos cofres suelen llamarse también en los sitios de subastas cases, y se consiguen en Argentina por un máximo de $150. Hay con interfaces SATA e IDE/PATA, y en tamaños compatibles con discos de 2.5 y 3.5”. Por supuesto, también pueden aprovecharlos los usuarios que quieran evitar la instalación de un disco interno.

Un case USB es realmente muy económico y puede no sólo resultar útil para crear un espacio de almacenamiento sino además para convertir un disco interno en uno portátil.
Un case USB es realmente muy económico y puede no sólo resultar útil para crear un espacio de almacenamiento sino además para convertir un disco interno en uno portátil.

Quienes prefieran utilizar discos internos deberán hacer la instalación física, siempre cuidando de mantener el disco con el sistema operativo en la posición privilegiada (Primary Master en el caso de IDE y PATA; SATA1 en el caso de ATA serial). Los conectores de SATA son los mismos para discos de notebook en desuso, aunque si el disco de la portátil en cuestión es IDE necesitaremos un adaptador, ya que los controladores IDE de escritorio -disponibles incluso en las placas madres más modernas- tienen 40 pines, mientras que los de portátil tienen 44, ya que el cable de datos incluye el de energía. El problema se soluciona con un adaptador que no supera en Argentina los $25 y que incluye en una punta un conector de 44 pines y en la otra uno de 40 y un molex para la alimentación.

Configuración de software

La configuración de software es realmente muy simple. Para empezar, iniciaremos [Espacios de almacenamiento] y haremos clic en [Crear un nuevo grupo y espacios de almacenamiento]. Las unidades que seleccionemos para formar parte de los grupos con los que crearemos espacios de almacenamiento serán formateadas, por lo que -como dijimos- necesitaremos hacer una copia de seguridad de la información disponible.

En cuanto lo hayamos hecho marcaremos la casilla de verificación correspondiente a todas las unidades que conformarán nuestro grupo, y presionaremos [Crear grupo]. Entonces estaremos en condiciones de crear un espacio, que es el que efectivamente utilizaremos -el grupo refiere a los discos que conformarán el soporte físico del espacio-, con [Crear espacio de almacenamiento]. Escribiremos en [Nombre] una referencia para el espacio, y en [Letra de unidad] una que nos convenga en relación con las letras de unidades ya utilizadas en el sistema. Si no trabajamos con datos importantes podremos seleccionar [Sin resistencia] en [Tipo de resistencia]; de otro modo, podemos seleccionar [Paridad] para cubrirnos de errores en los discos o [Resistencia doble/triple] si necesitamos que la información esté disponible incluso cuando una unidad física haya fallado. En cuanto al tamaño, podemos incluso definir una capacidad superior a la efectivamente disponible, y el sistema nos exigirá un disco extra cuando haya alcanzado el límite del grupo. Confirmaremos la creación con [Crear espacio de almacenamiento].
Quienes tengan dudas respecto de la configuración de software del espacio pueden revisar el artículo de DattaMagazine disponible aquí.

Los diferentes niveles de resistencia multiplican el espacio que consumirán los datos almacenados.
Los diferentes niveles de resistencia multiplican el espacio que consumirán los datos almacenados.