Home / Curiosidades web / ¿Cuál es el secreto del éxito?

¿Cuál es el secreto del éxito?

Tres magnates empresarios y sus célebres frases son las señales de tránsito necesarias para el camino de cualquier emprendedor con una idea que puede ser brillante.

Partamos de una respuesta un tanto categórica, no existe un secreto, ni dos, o diez. De acuerdo al nicho donde buscamos ser exitosos, existen cientos de casos que pueden servirnos como simples anécdotas o caminos a seguir para alcanzar a experimentar algo similar. Sin embargo, y aún cuando me he empecinado en contar cómo se han convertido en lo que hoy son los CEOs de la actualidad (acaso algunos de ellos), también existen casos de personas que por seguir los mismos pasos han desembocado en el fracaso absoluto.

Entonces por qué quiero compartir con ustedes este recorrido. Ciertamente porque, según he logrado entender con la experiencia de estos tiempos, algunos casos de éxito nos alientan a seguir adelante en esos momentos en que creemos que todo nuestro esfuerzo emprendedor está perdido, o cuando sentimos que se ha desvirtuado nuestro plan de negocio.

Esta comprobado que saber cómo llegó Bill Gate o Mark Zuckerberg al lugar que llegaron, no destapó la receta guardada de ninguna gaseosa cola, sin embargo sí inspiró a otros tantos más a surgir de sus escondidos sentimientos de lograr el éxito en lo que saben. Entonces, de ésa última palabra parte mucho de este artículo: Hay que hacer lo que sabemos hacer y hacerlo con ánimo.

Hay que aprender de los fracasos

La intensión propiamente dicha de querer lograr el éxito reserva un buen puñado de gritos silenciados de la mente de quien lo planea. Una receta colmada de cucharitas de egocentrismo, envidias, celos, resentimientos y cuantos más sentimientos profundos, plantan al emprendedor en una intensión que tiene varios objetivos, principalmente, el ver brillar un producto/servicio/objeto/idea, y servirse de ese brillo también.

Pero quien se sirve de las migajas que conducen al éxito, muchas veces no acepta tropezar, por lo que la receta también se tiene que compensar con buenas dosis de paciencia, humildad y trabajo duro. En este sentido, las palabras del fundador de Microsoft, Bill Gate, se han convertido en premisas para muchos.

Mientras que algunos prefieren sobrevalorar los buenos momentos de un negocio en crecimiento, él parecía no valorarlos entonces, para Gate “Está bien celebrar el éxito, pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso”, y esto solo lo puede decir quien ha transitado varios errores, los cuales, por tratarse del combo de productos de Windows, no es necesario enumerar si sólo pensamos en lo que sucedió con el lanzamiento del Vista, y sólo por dar un ejemplo.

Aún más, si ahondamos en lo que es el éxito para Bill Gates, pues nos topamos con una frase que sentencia su parecer: “es un mal maestro, pues seduce a la gente inteligente a creer que nunca puede perder”, y ciertamente existe mucha gente con la capacidad de liderar muy buenos negocios pero que se topan con la desinteligencia de no saber sacar el fruto de un error, de una pérdida o del rotundo fracaso.

Si alguien sabe de traspiés es Jack Dorsey, CEO de Twitter, quien aplicó el primer tuit de la red social por ser el fundador de la valiosa idea de los 140 caracteres. Un 21 de marzo de 2006 escribió: “just setting up my twttr” y con ello inauguró una alocada carrera que tuvo muchos tropiezos y anuncios de cierre, sin embargo y todo, aún sigue online y con unos cuantos millones de usuarios que la convierten en una de las redes sociales más activas.

“Muéstralo, no lo digas”

Esta frase es de Dorsey y es, desde mi punto de vista, una premisa que todo emprendedor debiera tener grabada en su mente siempre y cuando que pretenda que una idea se convierta en una empresa. En la actualidad, muchos negocios empiezan y transcurren en la vía online, pero el hecho de que se trate de un emprendimiento virtual no implica que sea un proyecto por mucho tiempo. Si tenés una idea, utilizá la web para concretar y mostrarla, no esperes que hablando de tu idea logres la bendición del “boca en boca”.

Esta frase no es más, ni menos que el escalón previo una de sus premisas inspiradoras: “Lo más difícil para cualquier empresario es empezar”. No hace falta agregar nada más a las palabras de un hombre que afirma que “El mundo se puede cambiar en 140 caracteres”. ¡Eso es darle valor y poder a su empresa, en palabras! Pero si hay algo que define las acciones de un retador de la talla del CEO de Twitter, es que no se da por perdido, no mira en lo general sino en el detalle.

Lo dejó en claro al decir “A los 20 años, me di cuenta que sabía lo que hacían los bomberos, los policías, las ambulancias y los taxistas, pero que me faltaba conocer la información sobre la vida de mis amigos. Además, una ciudad no es nada sin sus habitantes”. Este es uno de esos comentarios de los cuales se pueden desprender muchos consejos útiles.

Construir-se

“Toma veinte años construir una buena reputación y cinco minutos arruinarla. Si piensas en eso, harás las cosas diferente” dijo Warren Buffett uno de los mejores inversionistas de la historia. Para hombres como él, la comunicación es tan valiosa como la moneda misma, es por ello que ha dicho cosas como “Si no te puedes comunicar para hablar con otras personas y expresar tus ideas, estás desperdiciando tu potencial”.

Tener a Buffett y sus consejos en la mente, como emprendedor, es tener un as bajo la manga puesto que mucho de lo que ha compartido forman parte hoy de una biblia para el buen empresario, aquel que se sabe construir, no sólo levantarse de las caídas, sino llegar a lo alto de alguna forma, con perseverancia, paciencia y esfuerzo.

“No importa qué tan grandes sean tus talentos o esfuerzos, algunas cosas simplemente llevan tiempo. No puedes producir un bebé en un mes embarazando a nueve mujeres”, es una de las formas más singulares de definir la paciencia y la constancia con la que una persona puede construir-se, en pos de lograr el éxito.

¡Añade un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *