Home / Curiosidades web / ¿Cuánto pagarías por una aplicación?

¿Cuánto pagarías por una aplicación?

Además del mundo de las aplicaciones con descarga gratuita existe un sinfín de herramientas pagas muy útiles, y también una cantidad de ellas extremadamente costosas. Conozcamos las apps más caras del mercado, cuánto valen y cuánta utilidad podrías darle.

Mientras que muchas personas nos valemos del mundo de las aplicaciones que las principales tiendas virtuales nos ofrecen, otras tantas requieren herramientas hechas más a la medida por lo que en ese caso tenemos dos opciones: convertirnos en desarrolladores o pagar por una de ellas.

El encargo de desarrollo de aplicaciones móviles es en la actualidad uno de los trabajos más rentables, y dar con un desarrollador y un programador hábil que sepa interpretar las necesidades de una compañía y que cumpla con los plazos de trabajo es una tarea que puede ser más costosa que la aplicación en sí misma.

Esta es la principal razón por la que tras una versión gratuita de una herramienta que hallamos en Google Play, en iTunes o en Windows Phone, luego encontraremos la versión Premium con más permisos, mejores condiciones de software, más rendimiento y, por supuesto, más valor. Estas apps premium son pagas y sus precios pueden llevar varias cifras.

Se dice que el costal de aplicaciones que hoy conviven en las tiendas es infinito y por tanto es muy difícil contabilizar cuántas existen en cada lado debido a lo rápido que se van subiendo nuevas apuestas a la nube. Mientras que los desarrolladores tienen más limites en el costado de la Apple Store, por su parte Google da más permisos y libertades poniendo la responsabilidad sobre ellos en caso de inconvenientes.

Con este panorama, dentro del mundo del marketing de las aplicaciones móviles, es válido lanzar una versión gratuita de pocos recursos para tentar a los miles de usuarios con algo novedoso y original para luego intentar vender una opción más sofisticada, integrada y con mayores oportunidades. El caso es cuánto está animado a pagar un usuario que elige una versión gratuita y es tentado a mejorar la experiencia.

De lo necesario a lo esnob

Tanto en la tienda de Apple como en la de Android podemos encontrarnos con aplicaciones cuyos valores rondan entre los 300 y los 1000 dólares, incluso algunas lo superan (dejando de lado que algunas de estas pocas apps se revalorizan con el tiempo para actualizar sus costos). Si nos preguntamos por qué cuestan tanto, pues nos podemos encontrar con herramientas excepcionales muy concentradas en una función profesional y otras que, mires por donde la mires, no se puede entender quién paga por ello.

El diario BBC Mundo difundió recientemente un estudio llevado a cabo por la consultora Dadaviz que precisó la utilidad de al menos veinte aplicaciones cuyos valores superan los 300 dólares y que logran aún así un buen número de descargas como para sobrevivir en el escaparate virtual.

Entre las mismas nos podremos encontrar con aplicaciones de uso profesional como Harrison’s Principles of Internal Medicine en iTunes que es en verdad un material referente para doctores, profesionales sanitarios y estudiantes de medicina y que vale 221,33 dólares, unos 40 dólares más que en su versión papel aproximadamente.

En contraposición, algunos pagan 339,37 dólares por Water Globe en iTunes y sólo se trata de un juego que nos ofrece la posibilidad de ver la nieve cuando movemos la pantalla. Según la misma tienda, es “el juego más caro”. Desde el lado lúdico, esta tienda también ofrece QSFFStats cuya descarga cuesta unos 999 dólares y sirve para que los amantes del fútbol americano puedan seguir las estadísticas de todas las ligas, sólo eso.

Decir que estas aplicaciones son más esnob que necesarias es catalogarlas sin conocer en detalle toda la utilidad que un millonario (capaz de pagar tanto por una herramienta móvil) puede darle. Algunas de estas apps son bien recibidas por este escueto sector social y para ese caso hablamos de app.Cash que convierte el celular en un cajero por 999 dólares en el cual se pueden hacer transacciones y hasta imprimirlas de forma segura.

Pero si de usuarios acaudalados hablamos, iTune atesora la denominada “app de los millonarios”: iVIP Black que está desarrollada para ofrecer diferentes servicios para usuarios de buenos recursos. El filtro para usar esta aplicación no es sólo su costo de 999 dólares sino además que hay que calificar con un nivel de ingresos superior al millón de dólares para poder utilizarla.

Por su parte, Android también recolecta este tipo de aplicaciones de alta gama, ejemplo de lo útil y lo inútil son Nursing Central y Vuvuzela World Cup Horn Plus. En el primer caso, se trata de una aplicación que contiene un registro de enfermedades y medicamentos, además de una completa base de datos de MEDLINE y PubMed, cuesta menos de mil dólares y tiene más de mil descargas. La segunda app de Google Play cuesta 1902 pesos y las solas tres descargas que tienen justifican su estadía a cambio de proporcionar un reproductor de vuvuzelas como las que sonaron en el Mundial de Sudáfrica.

No es para nada extraño encontrarnos con todo tipo de propuestas gratuitas en las tiendas móviles, sin embargo, hemos visto que también sucede lo mismo cuando se trata de las versiones pagas. Cualquier idea es digna de convertirla en un negocio y lograr que algún usuario la descargue y hasta pague por ella. ¿Por qué tipo de aplicación estas dispuesto a pagar?

  • la percepción de cuánto pagaríamos por una app es siempre subjetiva, por lo que en muchos casos pecaremos que tildar las apps de baratas, cuándo realmente el desarrollo de apps es caro. Estamos acostumbrados a ver herramientas ‘do it yourself’ que nos proporcionan apps prediseñadas a muy bajos precios.
    De lo que no nos damos cuenta es de que esas apps jamás serán aplicaciones de éxito. Nunca serán un Whatsapp o un Flappy Bird. Para tener éxito con nuestra app móvil es necesario que apostemos por un desarrollo de calidad. Aunque eso suponga rascarnos el bolsillo. Por eso deberíamos preguntarnos «¿Cuánto cuesta realmente una app?», para calcular el coste de una app, de forma aproximada, nace https://www.cuantocuestamiapp.com. Os animo a probarla a ver que os parece!

  • la percepción de cuánto pagaríamos por una app es siempre subjetiva, por lo que en muchos casos pecaremos que tildar las apps de baratas, cuándo realmente el desarrollo de apps es caro. Estamos acostumbrados a ver herramientas ‘do it yourself’ que nos proporcionan apps prediseñadas a muy bajos precios.
    De lo que no nos damos cuenta es de que esas apps jamás serán aplicaciones de éxito. Nunca serán un Whatsapp o un Flappy Bird. Para tener éxito con nuestra app móvil es necesario que apostemos por un desarrollo de calidad. Aunque eso suponga rascarnos el bolsillo. Por eso deberíamos preguntarnos «¿Cuánto cuesta realmente una app?», para calcular el coste de una app, de forma aproximada, nace https://www.cuantocuestamiapp.com. Os animo a probarla a ver que os parece!

¡Añade un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.