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Sistemas operativos libres

Sistemas operativos libres

Existen algunos Sistemas Operativos libres que tienen más años de vida que el grupo de S.O. que hoy conocemos como GNU/Linux. Aquí les presentamos a los más destacados.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición de julio de 2010 de DattaMagazine, la revista de tecnología de DonWeb.
Autor: Juan Gutmann – juan.gutmann@dattamagazine.com

En la actualidad, casi todos los usuarios de computadoras han escuchado hablar de «Software Libre» o de «Software de Código Abierto». Aunque existen diferencias sutiles entre uno y otro concepto, para la gran mayoría son prácticamente sinónimos. De igual manera, pocos son los que ignoran a esta altura el término «Linux», que se refiere al Kernel empleado por una familia de Sistemas Operativos de código abierto, casi siempre utilizado en conjunto con las herramientas y librerías del Proyecto GNU. Sin embargo, hay otros Sistemas Operativos libres, no tan populares para el público en general, aunque algunos, incluso, tienen más años de vida que el grupo de S.O. que hoy conocemos como GNU/Linux. Aquí les presentamos a los más destacados.

EL PROYECTO GNU: EL MANANTIAL DEL QUE TODOS BEBIERON
Es un hecho paradojal que el primer Sistema Operativo Libre de los tiempos modernos en comenzar su desarrollo se halle aún incompleto. El Proyecto GNU, concebido en 1983 por Richard M. Stallman, empezó a escribirse en 1984. Hace más de una década que el Sistema Operativo GNU se encuentra finalizado casi en su totalidad, excepto por un único y vital componente: el Kernel, que es el «cerebro» de todo Sistema Operativo, encargado de administrar los recursos que necesitan todos los demás programas para ejecutarse. Hurd, el Kernel de GNU, fue concebido con una arquitectura extremadamente ambiciosa, consistente en un microkernel que trabaja en conjunto con una gran cantidad de programas-servidores conocidos como «demonios» (es decir, que se ejecutan permanentemente). Esta arquitectura es muy estable, segura y eficiente, pero posee una gran contra: es extremadamente difícil de programar, particularmente por el enorme desafío que implica debuguear (detectar y corregir errores de programación) un programa que no es un único y gran bloque de código (como sí sucede en los kernels «monolíticos») sino que está conformado por una enorme cantidad de programas más pequeños interactuando entre sí. A tal punto es complejo el desarrollo de un Kernel de estas características que los programadores de GNU llevan más de diez años trabajando en Hurd, sin lograr todavía una versión lo suficientemente estable como para ser liberada al público en general. Es por ello que cuando en 1991 Linus Torvalds dio origen al Kernel Linux, el Sistema Operativo GNU cobró vida finalmente, pero no con su Kernel original, sino con Linux, creado por un desarrollador (Torvalds) totalmente ajeno a GNU y la fundación que respalda su desarrollo, la Free Sofware Foundation (FSF). Esta situación perdura en nuestros días. Sin embargo, existen unas pocas versiones disponibles al público del S.O. GNU completo tal cual fue concebido, con su Kernel «nativo». Un buen ejemplo es Debian GNU/Hurd, un proyecto alternativo a Debian GNU/Linux, que corre con el Kernel de GNU; no obstante, aún se lo considera «experimental» y no se ha liberado una versión estable, por lo que se desaconseja su uso para ambientes de producción. Esto no ha impedido que el 60% de los paquetes de software disponibles para Debian GNU/Linux se hayan migrado y corran sin problemas sobre Debian GNU/Hurd, que, por el momento, se puede utilizar solamente con arquitecturas de hardware x86, tanto en versiones de 32 como de 64 bits. Debian GNU/Hurd está disponible en formato de LiveCD, que permite probarlo sin modificar la configuración del equipo, y puede descargarse desde su sitio oficial: [http://www.debian.org/ports/hurd/].

MINIX: EL REGALO DEL PROFE
Ya que mencionamos a Linux, es relevante saber que Linus Torvalds comenzó el desarrollo de su Kernel trabajando sobre otro Sistema Operativo Libre: Minix. Enormemente popular en su tiempo entre los estudiantes de ciencias informáticas, Minix fue creado por el profesor universitario Andrew Tanenbaum, que, justamente, enseñaba Sistemas Operativos en la Vrije Universiteit de la ciudad de Amsterdam, en Holanda. Tanenbaum tenía el objetivo de alumbrar un clon de Unix libre y gratuito, que sus alumnos pudieran tanto ejecutar en sus computadoras como estudiar su código fuente, para poder aplicar en la práctica los conceptos aprendidos en el estudio de la materia que el buen Andrew dictaba. Minix se difundió rápidamente entre los estudiantes de informática de todo el mundo y uno de ellos, el finlandés Linus Torvalds, se inspiró en múltiples conceptos de diseño y arquitectura de Minix para originar Linux, un Kernel propio, que, unido a las herramientas de desarrollo y librerías del Proyecto GNU, conformó un nuevo Sistema Operativo libre, también basado en Unix. Una de las decisiones que tomó Linus al crear su kernel fue desarrollarlo en forma monolítica, lo cual, en ese entonces, fue ferozmente criticado por el profesor Tanenbaum (partidario de los microkernels, como el empleado en Minix, muy superiores en todos los aspectos desde un punto de vista teórico) y provocó grandes choques entre ambos en una importante lista de correo sobre Sistemas Operativos. Tanenbaum llegó a decir que, si Linus fuera su alumno, lo hubiese reprobado. Aún así, con el paso del tiempo, ambos concedieron al otro una buena parte de razón y mantienen hasta nuestros días una relación muy amistosa y cordial. Pero volviendo a Minix, pese a haber sido casi absolutamente eclipsado por GNU/Linux durante la década del noventa, Tanenbaum y sus colaboradores continuaron su desarrollo, y su última versión estable fue liberada a principios de este año. Pese a que no es tan poderoso ni versátil como GNU/Linux, sigue siendo un Sistema Operativo atractivo, particularmente para quienes estén interesados en examinar su código fuente, notoriamente más compacto y sencillo que el de cualquier otro S.O. Libre de nuestra época. Minix puede conseguirse en su sitio web: [http://www.minix3.org/].

LA FAMILIA BSD: HEREDEROS NATURALES DE UNIX
El Sistema Operativo Unix original fue creado por los empleados de AT&T Ken Thompson y Dennis Ritchie en 1969. A partir de 1977, en la Universidad de Berkeley, en California, se desarrolló una versión de Unix conocida como BSD (Berkeley Software Distribution), que partió de la arquitectura y la base de código de este Unix primigenio. Estas versiones de Unix estaban pensadas para ejecutarse en grandes equipos multiusuario a los que se conectaban cientos (e, inclusive, miles) de usuarios simultáneamente. A fines de la década del ochenta, un matrimonio de alumnos de la Universidad de Berkeley, Lynne y William Jolitz, desarrollaron 386BSD, un Unix libre que podía ejecutarse en PC. Tomaron parte del código de BSD Unix y escribieron por su cuenta el resto. De 386BSD, también denominado JOLIX, por el apellido de sus creadores, partieron dos proyectos nuevos, integrados por dos grupos de programadores y usuarios involucrados en el primer proyecto: FreeBSD y NetBSD. Ambos Sistemas Operativos empezaron a desarrollarse el mismo año: 1993. FreeBSD nació como una combinación del código tomado de 386BSD y muchas de las herramientas y librerías programadas por los miembros del Proyecto GNU para su propio Sistema Operativo. Sin embargo, posibles conflictos legales, a raíz del uso en 386BSD de código heredado del Unix original de AT&T (protegido por copyrights pertenecientes al gigante de la telefonía), provocaron la reescritura de todo el código propietario heredado y la incorporación a FreeBSD de un nuevo Kernel: Mach, escrito por programadores de la Universidad Carnegie Mellon. NetBSD se inició con objetivos similares a FreeBSD, pero haciendo un particular énfasis en la óptima calidad del código producido, tanto en estabilidad como en eficiencia, y en la documentación que debía acompañar al código escrito. Conflictos entre los desarrolladores originales de NetBSD causaron que uno de ellos, Theo De Raadt, empezara un fork (versión alternativa) del proyecto, partiendo de la base de código de NetBSD 1.0 y enfocando este nuevo emprendimiento, bautizado OpenBSD, en producir un Sistema Operativo en extremo estable y seguro. Con filosofías y metas claramente distintas entre sí, los tres proyectos herederos de 386BSD han proseguido su desarrollo de manera paralela a lo largo de los años y, actualmente, todos ellos son alternativas muy interesantes en el terreno de los Sistemas Operativos Libres. Pueden conseguirse para una multitud de arquitecturas en sus respectivos sitios oficiales: [http://www.freebsd.org/], [http://www.netbsd.org/] y [http://www.openbsd.org/]. Asimismo, vale la pena mencionar al cuarto descendiente de 386BSD, un fork de FreeBSD 4.8 intitulado DragonFly BSD, fuertemente inspirado en AmigaOS, el innovador Sistema Operativo de la ya desaparecida familia de computadoras Commodore Amiga. DragonFly BSD fue creado por el ex desarrollador de Amiga y FreeBSD Matthew Dillon en 2003, con el objetivo de mejorar la performance del FreeBSD original en los terrenos de multithreading y procesamiento paralelo. La web oficial de DragonFly se encuentra en la dirección [http://www.dragonflybsd.org/].

OPENSOLARIS: EL IMPERIO DEL SOL
En el año 1982, Sun, el coloso del software corporativo, famoso por crear y mantener el lenguaje Java, lanzó su propia versión de Unix, SunOS, basada en BSD Unix. Casi diez años después, decidida a producir un reemplazo más moderno para su S.O. corporativo, le compró a Novell, dueña del copyright del Unix original desarrollado por AT&T, los derechos para poder emplear la base de código de Unix System V Release 4 y partir de allí para alumbrar la nueva generación de SunOS, que fue bautizada como Solaris. Tanto SunOS como Solaris eran S.O. propietarios y costosos, apuntados exclusivamente al mercado empresarial. No obstante, ya en 2004, Sun empezó a hacer planes para generar una versión completamente libre y de código abierto de Solaris: OpenSolaris. En 2007, Sun contrató a Ian Murdock, fundador del Proyecto Debian, con la meta de comenzar el desarrollo de OpenSolaris, y, ya en 2008, se dio a conocer la primera versión, 2008.05, que podía ser instalada de modo permanente o usada booteando desde un LiveCD. Al igual que casi todos los S.O. libres de los tiempos modernos, OpenSolaris se completó mediante el uso de muchas de las herramientas de desarrollo y las librerías y programas de usuario (conocidas en la jerga como «userland») del Proyecto GNU, incluido el propio entorno de escritorio, que no es otro que GNOME, escrito por los desarrolladores de GNU basándose en el toolkit gráfico GTK+. Desde la publicación de OpenSolaris 2008.05, numerosos desarrolladores de las comunidades del soft libre y de código abierto se han involucrado activamente en el proyecto, ayudando a mejorar el S.O., a portar paquetes de software escritos originalmente para otras plataformas, como *BSD o GNU/Linux, e, incluso, a desarrollar software nativo. OpenSolaris puede ejecutarse sobre arquitecturas de hardware x86 y SPARC (una línea de potentes servidores corporativos creada por la propia SUN), y se encuentran en desarrollo ports para otras arquitecturas, como ARM, PowerPC y System z, una línea de enormes y poderosos mainframes de IBM, que cuentan con una capacidad de procesamiento inmensa y casi inigualable en la actualidad. OpenSolaris puede conseguirse descargándolo desde su website: [http://www.opensolaris.org/].

REACTOS: NO SÓLO DE UNIX DESCIENDEN LOS S.O. LIBRES
Todos los Sistemas Operativos hasta aquí mencionados se han inspirado fuertemente en Unix, cuando no descienden directamente de él. ReactOS es la mosca blanca de los S.O. libres, ya que, desde sus inicios, su objetivo ha sido crear un clon libre de Windows. Originado en 1996, cuando un grupo de desarrolladores del movimiento del soft de código abierto inició un proyecto para crear un clon libre de Windows 95, llamado FreeWin95. Para 1997, todavía no se habían producido avances significativos. Fue, entonces, cuando un grupo de programadores, bajo el mando de Jason Filby, decidió relanzar el proyecto, pero apuntando a producir un S.O. libre que fuera compatible con Windows NT. El Kernel de NT, escrito por programadores de DEC Corporation, subcontratado por Microsoft, es infinitamente superior tanto en prestaciones como en estabilidad al de Windows95, que, en realidad, no era otra cosa que el kernel del vetusto DOS oculto debajo de un shell gráfico. En 1998, por lo tanto, se reinaugura el proyecto, renombrado como ReactOS, con la nueva meta de producir un Kernel libre compatible con NT y los drivers indispensables para su ejecución. Para su desarrollo, el equipo de ReactOS se sirvió de fragmentos del código existente en GNU/Linux y algunos de sus paquetes de software relacionados. Tanto los manejadores de sistemas de archivos (VFAT y NTFS), como parte del código del pseudoemulador Wine y los protocolos de red SAMBA, fueron adaptados para trabajar en ReactOS. Para dar soporte de TCP/IP se adoptó el stack que fuera oportunamente desarrollado para FreeBSD, una decisión lógica, ya que la propia Microsoft tomó el stack de TCP/IP del BSD Unix original como base para escribir sus propia versión de los protocolos de Internet. El avance en ReactOS fue lento pero constante, con un alto en 2004 debido a infundadas acusaciones de que en el proyecto se había incluido código de Microsoft. Por motivo de estas calumnias, que, luego, se declararon falsas, el proyecto se detuvo varios meses, mientras el código de ReactOS era sometido a una minuciosa auditoría para probar que el 100% del código estaba libre de copyrights. Aunque aún no se ha completado la primera versión estable, las últimas versiones de desarrollo, consideradas en estado «alfa» (es decir, previas a su entrada en beta) han logrado dar soporte a casi todos los aspectos imprescindibles para poseer un clon de Windows totalmente funcional, lo que comprende gráficos 2D y 3D, sonido, redes e impresión. Si bien muchos productos de software importantes todavía no funcionan o lo hacen parcialmente, otros lo hacen sin ningún inconveniente, especialmente paquetes de soft libre, como, por ejemplo, Mozilla Firefox. Para experimentar este prometedor clon de Windows, de rápida y sencilla instalación, hay que bajarlo de [http://www.reactos.org/].

CONCLUSIONES
Aunque algunos de estos Sistemas Operativos libres son, hoy en día, más una promesa que una realidad, como ReactOS o GNU/Hurd, otros son ya productos maduros, estables y con una considerable base de usuarios, como los de la familia *BSD y OpenSolaris, a punto tal de que muchos usuarios y empresas los prefieren, incluso sobre GNU/Linux, para su utilización en servidores de producción. Pero muchos de los usuarios de PC han aprendido gran parte de lo que saben gracias a una insaciable curiosidad, y para experimentar o aprender, cualquiera de los S.O. aquí mencionados son más que apropiados dado que su instalación y empleo expandirán nuestros conocimientos de computación en general y de Sistemas Operativos en particular. Seguramente más de un lector termine abandonando su S.O. actual en forma definitiva para adoptar alguno de ellos y, aún más, termine involucrado activamente en su comunidad, participando en su optimización en las infinitas maneras que lo permiten los proyectos de software libre: haciendo testing y reportando bugs, generando documentación, realizando traducciones o, directamente, corrigiendo bugs y programando nuevas funcionalidades. Con el sólo hecho de comentar la existencia y posibilidades de estos Sistemas Operativos a nuestros familiares y amigos, estaremos aportando nuestro granito de arena y contribuyendo a que nuestra sociedad, en la cual la informática tiene cada vez más peso, alcance un mayor grado de libertad.

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