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Todos podemos ser creativos

Juan Miguel Lavista Ferres expone en TEDx Rosario - DonWeb Blog

La primera jornada del TEDx Rosario fue un desfile de personalidades locales con mucho para contar, la capacidad de saber inspirar a los demás y un objetivo general logrado: cada asistente salió del complejo con, por lo menos, una idea nueva.

Tal vez no todos lo sepan, pero desde 1984 en Estados Unidos se lleva delante un evento anual conocido como TED, ya que apenas empezó se concentraba en reunir a personas reconocidas de los mundos de la Tecnología, el Entretenimiento y el Diseño.

Si bien hoy no existe límite para los ámbitos que transitan, conocen y donde se desarrollan los oradores, el espíritu y formato de la conferencia sigue siendo el mismo: en variadas charlas de 18 minutos de duración, distintos emprendedores, realizadores, ya consagrados o menos conocidos, pero con una determinación que los hace únicos, se prestan a relatarle a la platea cómo fue que se les ocurrió esa idea que les permitió cambiar las vidas de muchas personas.

En el TED original, en sus distintas emisiones, hablaron personalidades como Bill Gates, Al Gore, David Byrne, James Cameron y Steve Jobs, codo a codo con científicos, deportistas, artistas, músicos, pensadores, filósofos, economistas, docentes, programadores y demás profesionales, todos ellos unidos por haberle dado una vuelta de tuerca especial a su profesión. Todos explicaron desde la experiencia propia cómo uno puede animarse a cambiar el mundo. Muchas de esas charlas inspiradoras, ingeniosas y fascinantes están disponibles para ver online en TED.com.

TEDx Rosario

Desde 2009, cuando se creó el programa TEDx, el formato de la conferencia TED está liberado para ser utilizado en distintas ciudades de todo el mundo. Llegó a Argentina este año, con el TEDx Río de la Plata y luego el TEDx Buenos Aires, en abril.

Rosario tuvo su primer TEDx ayer, 10 de junio de 2010, y fue una experiencia fascinante.

Desde el libro de ruta entregado a todos los asistentes se leía una bienvenida que describía el lugar de encuentro como «un ambiente estimulante donde nos expondremos a nuevas y grandes ideas, conoceremos gente extraordinaria y veremos lo importante que es conectarse, interactuar y dejarse sorprender.»

La primera charla de 18 minutos estuvo a cargo de Estanislao Bachrach, un prestigioso educador, biólogo e investigador, con una carrera sorprendente en Harvard y la Universidad de Montpellier. Su exposición rápidamente nos recordó a qué veníamos. Se centró en la memoria inteligente y la afirmación de que todos podemos ser creativos.

Claro, no sólo a Bill Gates o a los chicos de Google se les pueden ocurrir ideas que cambien para siempre nuestra manera de hacer algo. Bachrach nos convenció de que ser creativo significa coordinar cosas que ya existen de manera diferente, novedosa.

Para hacerlo hace falta cumplir con cuatro puntos. Primero, necesitamos un ejemplo de la historia (es decir, cosas que ya conocemos). Segundo, claridad mental (encontrar esos espacios donde nos sentimos más cómodos pensando; que pueden ser ruidosos o sumanente tranquilos, dependiendo de los gustos y las necesidades de cada uno). Tercero, el Momento de inspiración (ese instante que hemos experimentado todos alguna vez, donde de no entender nada pasamos a comprender todo perfectamente). Cuarto, lo más importante: la Determinación. No alcanza con tener una buena idea, hace falta el coraje para llevarla adelante, concretarla.

Inspirados por las definiciones y la convicción de Estanislao, rápidamente fue hora de prestarle nuestra atención a Claudio Fernández, el segundo orador de TEDx Rosario. Investigador independiente del CONICET y director del grupo de Neurobiología Estructural del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, Fernández comenzó hablando sobre su especialidad, las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzeimer, para meterse de lleno en la historia de su vida.

Claudio es un ferviente defensor de la escuela pública y gratuita, y es comprensible su posición. Nacido en un hogar humilde, le hubiera resultado imposible costearse una carrera universitaria en un instituto privado y elitista. Está claro que sus condiciones para la ciencia y la investigación merecían su paso por la universidad, y todo lo que aprendió en la UNR lo llevó a destacarse en reconocidos centros de Estados Unidos, Italia y Alemania. En este último país notó algo sorprendente: le tocó liderar un grupo de científicos que, en un 90%, estaba formado por otros rosarinos y santafesinos, provenientes de la educación pública.

Claudio terminó volviendo a su Rosario natal, respaldado por la Sociedad Max-Planck de Alemania, para hacerse cargo de un grupo de científicos locales, cuya foto mostró con total orgullo. Y cerró asegurándonos que el talento es algo corriente. No escasea la inteligencia sino la constancia.

Rubén Orsini le puso un toque musical y emotivo a la mañana, acompañado de una de sus marionetas: un mono pianista.

Julieta Gayoso cerró el primer bloque del TEDx Rosario con un recorrido por el origen natural y artificial de distintas telas y revestimientos. Julieta se dedica al desarrollo de indumentaria innovadora, que lució en el TED Lab, el espacio de reunión elegido para compartir ideas y esperar el comienzo del segundo bloque. Entre las creaciones de Gayoso más celebradas por los presentes se encontraban una campera con bolsillos térmicos y otra con panel solar incluido para la recarga de dispositivos electrónicos.

Andrés Schuschny abrió, a las 11:40 hs., un nuevo bloque de TEDx Rosario. Licenciado en Ciencias Físicas y Doctor en Economía, se concentró en analizar la distribución de la riqueza en Latinoamérica y el resto del planeta. Apegado por completo al espíritu del evento, nos obligó a plantearnos si estamos dispuestos a seguir viviendo en un mundo tan desigual. ¿Habrá estado sentada en esa platea la persona que va a cambiar el mundo? Porque ese es el espíritu de TED y TEDx: todos estamos en condiciones de cambiar todo. Es cuestión de encontrar la idea adecuada y ponerla en acción.

A la charla de Andrés siguió la de Gaby Menta, consultor de Medios y Web 2.0, que usó a su familia como ejemplo del impacto de las redes sociales. Los tres hijos varones de Menta, de entre 6 y 11 años, fueron el grupo de estudio que demostró la velocidad con que las generaciones más nuevas se adaptan a la tecnología y la usan como herramienta educativa. También destacó Gaby el interés de sus padres y suegros por la tecnología, y el punto de unión que se forma entre abuelos y nietos a la hora de compartir conocimiento. Su conclusión fue que las redes sociales funcionan como conector de distintas generaciones.

Después del almuerzo, el tercer bloque del TEDx Rosario arrancó fuerte con Juan Miguel Lavista Ferres, Ingeniero y Analista en Informática que trabajó en el BID y es co-fundador de tres empresas. Su charla fue muy movilizadora, ya que apuntó a despertar en todos las ganas de probar nuevas ideas. En un gráfico mostró que de unas decenas de miles de ideas implementadas en el mundo en el último siglo, la gran mayoría de ellas falló.

Pero si no hubieran fallado, no hubieran aparecido nuevas ideas que sí funcionaron o sirvieron de base para seguir probando, hasta llegar a la solución ideal. Juan Miguel nos invitó a experimentar. Está claro que las cosas pueden no salir como las planeamos. De hecho, está demostrado que el 75% de las buenas ideas fallan. Pero para llegar a aquella que funcione, hay que animarse a probar.

Luego fue el turno de Alejandro Rozitchner, escritor y filósofo conocido por hablar con términos claros, escapándole a la jerga académica. Su charla sirvió para aclarar algunos conceptos sobre el mundo en el que vivimos donde, por ejemplo, nos preocupamos por nuestros problemas y los problemas externos que de alguna manera nos afectan. Sin embargo, según Rozitchner, ese «despelote,» según sus textuales palabras, es equivalente a la vitalidad. Es lo que demuestra que estamos vivos. Después de argumentar por qué la crítica es una falsa inteligencia, Alejandro cerró con una enseñanza que le dejó la vida: «Tener hijos es la más grossa aventura psicodélica.»

El último bloque empezó a cargo de Federico Seineldín, con una charla que estuvo dirigida a los CEOs y ejecutivos presentes, ya que es presidente de MoveRSE, una organización orientada a la difusión de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), que tan de moda está y, en consecuencia, fue perdiendo el sentido de su verdadera funcionalidad y propósito. «RSE no es marketing, no es filantropía new age,» aclaró. Ya concluyendo su charla, explicó que la sustentabilidad implica bajar la huella ecológica subiendo el índice de desarrollo humano.

Rodrigo Joaquín del Pino, el siguiente orador en subir al escenario, fue el primero en no usar una presentación en Powerpoint para acompañar su charla. Después de una serie de fotografías que narraban su historia de vida, con música de fondo, del Pino nos contó que a los 17 años había decidido mudarse a la India para vivir como monje. Varios años después, a los 33 años, sintió la necesidad de regresar a Argentina y volver a vivir junto a sus afectos. Gracias a sus estudios de Filosofía de la India y mucha meditación descubrió que «el placer del cultivo del conocimiento no puede competir con la profunda paz que proviene de mirar y aceptar, libre de juicios, la propia vida». Su disertación contó, incluso, con un ejercicio de meditación junto a la platea.

TEDx Rosario estaba llegando a su fin. Fue el turno de Rubén Amiel, reconocido docente rosarino, especializado en ciencias políticas, filosofía y relaciones internacionales. Su presentación fue un análisis sobre las diferentes maneras de impartir conocimiento en el aula y en la vida. Mientras Amiel exponía, en vivo era seguido por un joven dibujante aplicando la destreza de su mano de derecha para acompañar con dibujos en Flash las palabras del primer director del Instituto Terciario no-Universitario n° 9. Explicó que un docente debe tener razones argumentativas y no imponer lo que enseña con autoridad. Duro con «un mundo para pocos y cada vez para menos,» Amiel amenazó «tenemos que cerrar los colegios para no incrementar la ignorancia.» Claro está, buscaba en nosotros una respuesta que solucionara el problema de raíz.

Y así salimos del TEDx Rosario, tapados de ideas nuevas y «ejemplos de la historia». Ahora, sólo nos queda empezar a aplicar todo lo que aprendimos, animarnos a equivocarnos, experimentar sin culpa, abrir nuestras mentes a nuevas posibilidades y, por qué no, cambiar el mundo.

Mientras esperamos con ganas el segundo TEDx Rosario, a estar atentos a tedxrosario.com.ar, que en las próximas semanas van a estar liberando las charlas que vivimos a pleno el 10 de junio de 2010.

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