¿Debe temer iOS el avance de Windows Phone?

Con Android como monarca indiscutido, en el reino de los sistemas operativos móviles la lucha se hace patente en el puesto de escolta. Allí batallan los softwares móviles desarrollados por Apple y Microsoft, respectivamente. Aunque aún con breve cuota, Windows Phone exhibe un notable crecimiento y ya ocupa el segundo lugar en muchos países de nuestra región. ¿Cuáles son los factores de este ascenso? ¿Cuál es el rol de Nokia en esta línea creciente?

Windows Phone es relativamente joven: la versión inaugural vio la luz en el Mobile World Congress celebrado en Barcelona en 2010. Los dos softwares que le miran desde arriba le llevan algo más de tres años: bajo el nombre iPhone OS, iOS fue presentado en sociedad en enero de 2007; mientras que Android fue mostrado por primera vez en 2007 y comenzó a correr en 2008 en los modelos Dream de la firma HTC. Las actuales estadísticas de orden global hacen explícito el espacio que estas propuestas ocupan en el sector: los dos más longevos aparecen por encima de la alternativa de Microsoft.

El robot verde de Google es el mandamás y no hay perspectivas de que esta realidad encuentre un revés en el corto plazo. IDC, una de las consultoras más citadas en este terreno, entregó datos correspondientes al tercer trimestre de 2013 y fue contundente: en aquel período, Android acaparó el 81 por ciento de la cuota a nivel global en el segmento de los smartphones, con más de 211 millones unidades vendidas. Según explicó la consultora, estas cifran determinan “la primera vez que Android supera el 80 por ciento en su corta historia”. Detrás de Android aparece iOS con el 12.9 por ciento de la torta y casi 34 millones de unidades vendidas en el mundo durante el 3Q de 2013. Vale recordar que en el mismo período de 2012, el S.O. de Apple reflejaba una cuota del 14.4 por ciento.

En el tercer escalafón del informe divulgado por IDC aparece el protagonista de este repaso. La cuota de Windows Phone es breve: 3.6 por ciento. Las unidades vendidas aparecen diminutas en relación al andar de Android en el mercado: durante aquel período se vendieron 9.5 millones de equipos con Windows Phone. No obstante, hay buenas noticias para el sistema operativo móvil de Microsoft cuando se establecen comparativas interanuales: durante el tercer trimestre de 2012, Windows Phone contaba con una cuota de apenas el 2 por ciento y había despachado sólo 3.7 millones de unidades. Según revela IDC, el crecimiento año a año para esta plataforma es del 156 por ciento. Una buena para Microsoft, una firma que acusó temblores –salida de CEO incluida- a causa de ciertos pasos fallidos de su software principal: Windows y los vaivenes de la edición 8, más tarde 8.1.

Las estadísticas correspondientes al mercado móvil durante el tercer trimestre provistas por Strategy Analytics (divulgadas aquí por The Next Web) avanzan por caminos similares a los establecidos por IDC. Según este otro analista del sector, de un total de 251.4 millones de smartphones vendidos en el mundo en aquel lapso, Android se llevó el 81.3 por ciento de la torta; iOS el 13.4 por ciento; y Windows Phone el 4.1 por ciento. Sobre WP, The Next Web dio cuenta de una duplicación de la cuota respecto a 2012 y del “más rápido crecimiento a nivel mundial de una plataforma para teléfonos inteligentes”.

Uno de los aspectos más criticados del entorno Windows Phone es la estrechez de su catálogo de aplicaciones. En esta dirección, Joe Belfiore, vicepresidente de Microsoft y encargado de definir las líneas del software móvil, dijo al sitio AllThingD que “el principal escollo que tiene que superar (este S.O.) sigue siendo la falta de algunas aplicaciones claves”. En tal sentido, si Microsoft desea atraer a más consumidores, deberá entregar miel a los desarrolladores de apps. No obstante, un dato alentador para esta plataforma llega desde la criticada Windows Phone Store: una entrada en Windows Phone Developer Blog dio cuenta de que la tienda ha superado la barrera de las 200 mil aplicaciones disponibles. La llegada de Instagram (una de las herramientas más reclamadas) entregó impulso al entorno. Durante aquellos días Microsoft informó que registra 10 millones de transacciones al mes y que cada día se añaden 500 aplicaciones nuevas a su catálogo. El movimiento se traduce en un crecimiento del 290 por ciento respecto a cifras de 2012. Aunque muy lejos de iTunes y Google Play, el crecimiento es un dato alentador para los usuarios que ya cuentan con terminales Windows Phone y también aparece como un dato interesante para aquellos que desean acercarse a esta alternativa a Android.

América Latina, uno de los mercados claves para Windows Phone

Ante la brevísima pisada de iPhone y iPad en el mercado argentino y la estrepitosa caída de BlackBerry a nivel mundial (también aquí, en consecuencia), Windows Phone se ha acomodado en el segundo puesto en muchos países de la región. Este colorido mapa del proyecto MapBox, aunque extrañamente obviando a Windows Phone, da cuenta de la casi nula presencia de iOS en Latinoamérica.

IDC, nuevamente, nos ayuda a echar luz sobre el estado del segmento: Windows Phone es la segunda alternativa (detrás de Android, por supuesto) en Colombia, México y Perú. En Chile, Brasil y Argentina ocupa el tercer lugar, plazas en las cuales BlackBerry aún no suelta su porción. Al respecto, la directora de la división de Windows Phone para América Latina dijo que durante el Mobile World Congress 2013 Microsoft se planteó el objetivo de recuperar el segundo lugar de preferencia en el mercado móvil de la región para el cierre del año y que esta meta se ha cumplido con mucha anterioridad al plazo establecido inicialmente. Los detalles pueden ser consultados en esta nota publicada por Microsoft.

El antes mencionado Belfiore dijo que la baja cuota de Windows Phone en mercados poderosos como Estados Unidos opaca el éxito en otras plazas, como en India y América Latina donde esta plataforma ya ocupa el segundo escalafón. “Somos pequeños, pero estamos creciendo rápido”, deslizó el ejecutivo en plausible resumen.

Microsoft + Nokia: ¿Amenaza real para iOS?

Con mirada global, tal como hemos visto, la batalla está liberada en el segundo escalafón. En tal contexto, ¿peligra la posición de escolta de Apple? ¿Debe temer la firma de Cupertino el avance de Microsoft en el área?

Tras el anuncio de la salida de Steve Ballmer, actual CEO de la compañía, Microsoft anunció la compra de la división móvil de Nokia, transacción que se hará efectiva en los primeros meses de 2014. El movimiento no es inocente: aunque la mayoría de sus fichas han estado históricamente en la mesa de juego de los ordenadores, la firma de Redmond advierte que una marcha firme en el mercado móvil –asignatura pendiente para ellos- es cardinal para la firma toda.

Incluso antes de esta fusión, el nombre de Nokia ha sido clave para el crecimiento de Windows Phone. Una vez que la finlandesa timoneada por Stephen Elop abandonó el desarrollo del sistema operativo Meego, volcándose por el software de Microsoft, sus equipos pasaron a ser el caballito de batalla de Windows Phone en el mercado. De hecho, cerca del 90 por ciento de los smartphones con Windows Phone pertenecen a Nokia, según reveló en octubre AdDuplex. HTC, Huawei y Samsung se reparten la breve porción restante. IDC apoya estos datos con el siguiente: de los 9.5 millones de unidades Windows Phone vendidas durante el 3Q, 8.8 millones son terminales Nokia, dando cuenta de un porcentaje apenas superior a los 90 puntos.

Sobre el crecimiento de la propuesta nacida en Redmond, advierte Ramon Llamas, analista de IDC: “Android y Windows Phone continúan haciendo grandes avances en el tercer trimestre. Más allá de la cuota de mercado, el crecimiento de ambos se debe a un solo factor: el precio. Las dos plataformas tienen una variedad de terminales accesibles para todo el público, que hoy en día son los que llevan el mercado”.

La ya mencionada Strategy Analytics también opina en esta dirección: según esta consultora, la merma en la cuota de Apple se explica por la limitada presencia de equipos en diversas gamas del segmento.

Es allí donde el historial de Nokia refleja una verdad insoslayable para el futuro de Windows Phone y una verdadera amenaza, no sólo loca, para el puesto de escolta que hoy ostenta Apple en el mundo: el fabricante de la gama Lumia sabe moverse en diversos segmentos del sector (de hecho, el Lumia más vendido es el 520, un móvil “de entrada”). Microsoft, que con la compra de Nokia ya no es sólo un desarrollador de software, sino también de hardware, sigue el modelo de Samsung: ofrecer terminales en la alta gama, pero también cosechar semillas en los sectores más bajos del universo smartphone.

Aunque aún no alcanza el éxito esperado, iPhone 5C (el que llegó con la promesa de ser el económico del clan) parece ser, si no el manotazo de ahogado de Apple, el signo inequívoco de una verdad ineludible en el sector: si el deseo es triunfar, no se puede apostar únicamente por los equipos de alto vuelo.

Además: Ser diferente

Finalmente, Windows Phone presenta una característica de ineludible mención: es diferente. Desde el minuto cero, el sistema operativo móvil de Microsoft muestra un rostro disímil al de sus competidores, los cuales comparten ciertas líneas de diseño y funcionalidad (no todas, por supuesto). Los mosaicos de Windows Phone, además de personalizables en ubicación y tamaño, propician un uso confortable y de rápido acostumbramiento, ideal, incluso, para usuarios con poca experiencia en smartphones.

En tal sentido, ser diferente puede ser su bandera para la victoria. Sin embargo, también puede ser el responsable de que su cuota no logre despegar: en un universo en el cual más del 80 por ciento se corresponde a determinado software, no es sencillo volcarse por un nuevo paradigma. Aunque algo ya ha aprendido Microsoft con Windows 8: hay que ser diferente, pero no hay que ser extremo.