Google recolectó información personal de ciudadanos de varios países

Los autos de Street View se llevaron mucho más que fotos durante tres años - DonWeb Blog

La empresa lo admitió en un comunicado, donde explica que los datos fueron captados de redes Wi-Fi abiertas. El gigante de internet asegura que la información se recolectó «por error».

Todos cometemos errores. Google también. Estaba recorriendo el mundo con sus autitos de Street View y sin querer recolectó información personal (¿contraseñas?, ¿mails?) de los usuarios de las redes Wi-Fi abiertas de la zona. Son cosas que pasan.

Así lo explicó Alan Eustace, vicepresidente senior de ingeniería e investigación de la empresa, en un posteo de blog donde Google admite haber recolectado información de redes inalámbricas.

De acuerdo al apenado relato de Eustace, Google salió a la calle en 2007 con sus autos de Street View equipados con un software cuyo código había sido escrito, un año antes, por un programador que estaba experimentando cómo captar toda la información que manejaba una red Wi-Fi. En Google se olvidaron que el software hacía todo eso, y lo sacaron a recorrer el mundo confiados de que solamente iba a guardar información SSID (el nombre de la red) y las direcciones MAC (un número que identifica, por ejemplo, a un router Wi-Fi).

Google siguió recolectando todo lo que pasaba por todas las redes Wi-Fi abiertas (o sea, las que no están protegidas por un password) por las que pasaron sus autos, desde 2007 hasta hace unas semanas, cuando les llegó una denuncia desde Alemania donde los acusaban, justamente, de estar recolectando información personal de sus ciudadanos de Hamburgo.

En una respuesta pública del 27 del mes pasado, Google negó la acusación. Hasta que, dicen ellos, empezaron a analizar el código y apareció esa fracción dedicada a quedarse con copia de todo lo que cruzara el aire.

«¿Cómo pasó todo esto? Muy simple, fue un error,» cuenta Eustace, conocedor de la justicia en su país, donde quedarse con información personal de alguien sin su consentimiento es severamente penado por la ley. A menos, claro, que la información en cuestión se haya conseguido sin intención… por error, digamos.

Después del revuelo que se armó con el anuncio, Google decidió mandar al garage a sus polémicos autitos de Street View, y dice haber guardado toda la información que nunca debería haber juntado en servidores que, en este momento, están desenchufados, para que nadie los pueda acceder. Y está a la espera de que los países involucrados, como Estados Unidos, Alemania, Francia, Brasil y China, se contacten para explicarles cómo prefieren que sea eliminada la información.

En su posteo, Alan Eustace ofrece un link con «más información para proteger tu red con una contraseña». Porque siempre puede andar un loco suelto, manejando por tu cuadra, que se quiera quedar con tus datos.