Humanos multitarea

Un estudio liderado por Michael Wolf, ex miembro del consejo ejecutivo de Yahoo, revela cómo la humanidad está encaminada a pasar más horas realizando “algo” que viviendo. Un simple pantallazo sobre la realidad lo grafica: un hombre puede redactar un correo electrónico y enviarlo, mientras maneja su auto camino al trabajo, al tiempo que reservar un vuelo desde una aplicación y concretar una reunión, todo por comando de voz.

Es cierto, la tecnología hace que nuestras vidas sean más cómodas. Desde que los smartphones, smartTV, smartwatches y todo lo smart, están en manos de la gente, ya no tenemos que hacer más filas para hacer trámites, tampoco tenemos que esperar a la hora en que den un programa preferido, y mucho menos, tenemos que pensar en qué haremos hasta que lleguen nuestros amigos a cenar. Bastará con enceder el celular, ese aparato que se convirtió en la extensión de nuestras manos -según Marshall McLuhan lo hubiera dicho si existiera en esta epoca- y voilà, ya tenemos entretenimiento rápido y seguro.

El caso es que es casi imposible usar el celular para mirar el correo solamente (ese atributo que fue bien recibido años atrás cuando BalckBerry inauguró una de las capacidades no tan inteligentes). Además podemos jugar en línea, sacar una foto y compartirla en el estado de una red social, adelantar alguna que otra tarea de oficina, y hasta seguir con estas actividades aún cuando los invitados ya hayan llegado.

Es así como Mcihael Wolf, quien supo dirigir el consejo ejecutivo de Yahoo, descubrió mediante un estudio comandado por él mismo, que una persona puede estar conectada más horas de las que tiene un día, en concreto unas 31 horas y 28 minutos. ¿Acaso ya no dormimos? ¿No hacemos otra cosa más que mirar los celulares y todo aquello que nos propone la tecnologia en red?

Claro que no, el día sigue teniendo 24 horas, aún cuando la tecnología a hecho que todo evolucione hacia lugares impensados. Pero estudiando estrictamente todo lo que podemos hacer, se ha comprobado que un ciudadano común norteamericano está capacitado para realizar varias tareas al mismo tiempo, sumando horas por cada actividad que haga por separado o en forma simultánea.

El ser humano orquesta

A la mujer se le atribuye la denominación de “directora de orquesta” cuando puede hacer varios quehaceres y terminarlos todos en tiempo y forma, luciéndose con una buena cena, una casa acogedora y unos niños pulcros y bien educados. Sin embargo, ninguna orquesta está comandada por varios directores al mismo tiempo, en esta reformulación de la frase faltarían los músicos especializados en cada instrumento.

Según los referentes del segmento de las nuevas comunicaciones, ésta es la problemática que la sociedad actual está transitando: el poder hacer varias cosas en simultáneo genera más distracciones, más errores y más cansancio, por tanto, la dedicación al disfrute o al trabajo termina siendo parcial y con un resultado ordinario.

¿Qué sería de una orquesta donde el director no sólo es músico al mismo tiempo, sino que además se la pasa chateando, escuchando música y descargando aplicaciones? No suena a nada armónico, pero es algo que la comidad de la que hablábamos al comienzo de este artículo, se deja como saldo de tanto beneficio.

El ex ejecutivo de Yahoo! Aseguró, mediante su informe, que las actividades más populares que ocupan a sus objetos de estudio son: las aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Facebook, Messenger y Snaptchat. En segundo lugar se encuentran los opciones por streaming como Spotify, Apple Music y Deezer.

A la actividad de chatear o escuchar música hay que sumarle alguna otra de índole natural, como caminar, hacer ejercicios o ir al baño (mientras que antes era suficiente leer la parte de atrás del desodorante para entretenerse en aquel lugar). Inclusive, muchas personas hacen uso de estas herramientas tecnológicas al mismo tiempo que otras actividades ocupan su concentración -parcialmente- como mirar televisión, hacer algún trabajo en la computadora, hablar por teléfono o conversar frente a frente con alguien.

¿Qué hacemos cuando hacemos?

Explicar qué pasa en el cerebro del hombre multitarea es prácticamente imposible, puesto que si se graficara como un circuito, de seguro estaría en corto constantemente debido a las constantes interrupciones de nuevas acciones que requieren de un mínimo de concentración para inciarlas.

Antiguamente se culpaba al televisor por generar atonamiento en la audiencia, señalándolo como la caja boba. Pero ahora, los dispositivos que se autodenominan inteligentes y que nos ofrecen una vida más cómoda son los mismos que permiten llevar adelante una multitarea, a riesgo de que no nos concentremos en ninguna de ellas.

¿Sería necesario organizar un detox digital para que la gente levante las cabezas de sus celulares? Aunque la propuesta existe el mercado de productos no deja de crecer ofreciendo experiencias simultáneas que ya no solo modifican la forma de trabajar, estudiar o divertirse, sino también de relacionarnos con los demás.

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