La ley de las 2P para emprendedores marketineros

Muchos emprendedores quieren aprovechar las ventajas de utilizar el marketing digital para difundir y vender más, pero nada de ello es posible si no construyen un plan basado en la ley de las 2P: Planificar y Programar. Conoce de qué se trata y cómo ponerlo en acción en tu emprendimiento.

Como no es lo mismo emprender que querer emprender, tampoco es igual planificar qué programar. En los dos binomios conceptuales sucede, a menudo para los emprendedores, el mismo y reiterado error: creer que están haciendo una cosa y en verdad están haciendo otra.

En ese sentido, la ley de las 2P resulta como una metodología para que los emprendedores apliquen un sistema de organización que fluye entre dos procesos continuamente durante todo el proceso en el que están emprendiendo. El efecto es reiterado por cada proyecto que comienzan, así sea que se incorporen en la propuesta de otro emprendedor.
El objetivo, según dicen los expertos, es simplificar la cantidad de pasos en sólo dos, por los cuales un emprendedor ni siquiera perdería tiempo en pensar en la metodología que le otorgue practicidad y efectividad en los procesos.

Para Néstor Braidot, especialista en neuro emprendedurismo, hay que ejercitar el cerebro continuamente para lograr objetivos. El experto asegura que entrenar en este aspecto “Es un gimnasio del cerebro, en síntesis, cómo hacer que alguien sea más inteligente desarrollando capacidades de concentración, de atención, de autoliderazgo emocional. Esto último viene a colación porque es la emoción quien orienta las decisiones”.

Por esta misma razón, cuando un emprendedor ordena su cerebro dándole ciertas directrices es cuando un emprendedor logra organizar y generar una rutina. Por supuesto que las rutinas pueden romperse y esta disrupción, inclusive, es positiva para no encastrar al emprendedor en una modalidad de trabajo que puede ser poco efectiva. Sin embargo, el neuro emprendedurismo aplica para este tipo de conflictos una propuesta: Llevar adelante una rutina no implica olvidar la acción de “generar”, todo el tiempo hay que aplicar métodos que nos sean útiles y entender cuando no lo son.
¿Pero qué tiene que ver todo esto con el marketing?

Las P marketineras

Pese a que en Internet podemos encontrar mucha información acerca de las herramientas de marketing digital y cómo utilizarla, un emprendedor no podría aprender todo lo necesario y ejecutarlo al mismo tiempo. De hecho, los expertos en emprendedurismo recomiendan sólo enfocarse en lo que se conoce y lo demás dejarlo en manos de los especialistas en cada rubro.

Luciano Nicora, vice presidente de Endeavor, nos contó en una entrevista que recientemente se le realizó para heroesdonweb.com que es útil capacitarse cuando es necesario, pero no hay que descartar la posibilidad de asociarse con No podemos saberlo todo.

En este sentido, la idea de la ley de las 2P indica que es necesario planificar las acciones a seguir para comprender qué herramientas del marketing nos serán útiles en este procedimiento.

Una vez qué tenemos en claro cuáles son los objetivos que tenemos en cuanto a la manera de difundir y vender un emprendimiento, las acciones a seguir se deben valer de algunas variables que la harán posible. Elegimos llamar a estas variables “herramientas” puesto que algunos casos se tratan de softwares, y no siempre se trata de acciones concretas.

En una segunda etapa de esta ley de procesos comenzaremos a programar esas acciones de marketing que se valen de esas herramientas que mencionamos anteriormente.

En la planificación los emprendedores también pueden valerse de otras herramientas, como programas específicos. Un ejemplo de esto sería: si decidiste impulsar tu emprendimientos en redes sociales, es válido que la etapa de programación se apoye en un aplicación que te permita automatizar las publicaciones contextuales o programar los posteos de manera de que esa acción no ocupe tu tiempo.

En cambio, si decidiste impulsar como método de venta de tu emprendimiento una página de ecommerce, una vez que hayas planificado con qué herramientas (web, carrito de compras, etc) decidirás ponerlo online, después llegará el momento de programar las acciones. De igual manera, confecciona un plan y automatiza la mayor cantidad de acciones posibles.

Todo se puede planificar, no todo se puede programar

Notarás que muchas de las acciones de marketing tiene herramientas que te permitirán automatizar la concreción de las mismas, pero no siempre el resultado será el que buscabas. Hay dos respuestas para ello: tenés que saber qué margen de incertidumbre en el dato te arroja las herramientas que usás, y en segundo punto, siempre es factible que no puedas programar ese momento o ese total de acciones pensadas.

Por lo general es el momento de la programación de acciones en donde podés ver hasta dónde llega tu límite. Corresponderá preguntarte si no tenés que consultarlo con alguien, o invertir en que otro lleve adelante ese paso.

Para el emprendedor es necesario encontrar ciclos que hagan más práctico sus procesos, y que permitan concentrarse en lo real de su labor: emprender. Como verás, esa palabra es la acción misma y es la propulsora de que muchos crean que pueden hacerlo todo.

Bastará con que piensen por un momento si tuvieran un negocio a la calle abierto y tuvieran que hacer el inventario, pago a proveedores, reponer la mercadería y arreglar la vidriera: ¿en qué momento atenderías a tu cliente?