La pornografía reclama su lugar en Google

Distintos representantes de esta industria piden que sus trabajos tengan más visibilidad en el buscador y que sean considerados como el resto de los contenidos que se publican de forma legítima.

Nadie puede negar que la pornografía esté a la orden del día y no sólo en Google, sino en todos los buscadores que existen. Pero lo cierto es que la mayoría de las industrias se valen del gigante de Silicon Valley para motorizar la empresa por medio de la vía virtual. El caso es que los ámbitos de la pornografía como los de la música están plagados de sitios piratas. Primero las discográficas reclamaron su espacio, ahora lo hacen los empresarios del porno.

Aunque las palabras “sexo”, “pornografía” y “porno” son de las más buscadas en Google, en la actualidad las empresas dedicadas al rubro no pueden comprar espacio publicitario dentro de uno de los buscadores más populares, lo que provoca que sitios legítimos compitan con los que no lo son y terminen perdiendo la batalla.

Ante una búsqueda de este tipo de contenido, aparecen en primeras líneas las webs que no tienen ningún tipo de restricciones, con videos robados, caseros y de oferta gratuita. En detrimento, la industria del porno trabaja con estudios de filmación, actores, editores, directores y más personal, que luego plasma sus videos en sitios en donde usualmente los menores no pueden acceder.

Desde el punto de vista de algunos propietarios de estos sitios, como otros trabajadores de la industria, todo este empeño por hacerlo de forma legítima se ve opacado por la falta de aceptación de Google y por ello piden publicitar de manera legar para combatir la piratería.

En comparación, buscan llegar al mismo acuerdo que la industria musical de Reino Unido alcanzó tras lograr que Google privilegie los vínculos legales como forma de fomentar la compra de música y no la descarga ilegal.

La actriz porno Angela White aseguró que “Google está perpetuando la idea equivocada de que la industria para adultos es una industria no legítima”. Aseguró que funciona como cualquier otra industria ya que “pagamos impuestos, creamos trabajo y contribuimos a la economía”.

Por su parte, la propietaria de un estudio de filmación, Tasha Reign, considera que Google “todavía trata a la industria para adultos como un tabú”. Mientras que el presidente de Girlsfriends Films dice que “La sociedad no ve a los trabajadores del sexo como personas, sino como productos”.

Mientras que el debate va tomando calor por parte de los distintos personajes de la industria del porno (legítimo), Google se mantiene en silencio.