La ropa de invierno puede durar más de lo que pensamos

Nuestra segunda piel durante los días de frío puede sobrevivir varias temporadas si tenemos en cuenta algunos consejos de uso, lavado y conservación.

Cuidar la ropa de invierno puede resultar un trabajo aburrido pero, con seguridad, satisfactorio. Tanto por las telas que la componen (lana, polar) como por su costo, se trata de un bien que nos pide a gritos durar varias temporadas. Por eso, es importante tener en cuenta algunos tips para su uso, su lavado y conservación.

En primer lugar, mientras tenemos la ropa de invierno en uso, es importante que establezcamos un ciclo de intercambio de prendas para darle respiro. Para ello, podemos elegir tres por semana, intercalarlas en su uso y así. Esta acción es muy importante porque extenderá la vida útil de las telas y mantenerlas como nuevas.

En consonancia con lo anterior, es importante evitar el exceso de lavado en la ropa. Si bien existen programas especiales para telas delicadas, siempre es mejor lavar la menor cantidad de veces posible. Además, estas prendas suelen sobrecargar el lavarropas, dañarlo, y puede que terminemos acudiendo a algún profesional de reparación de lavarropas en Córdoba. Importante: gorros, guantes y bufandas también deben lavarse, al menos una vez en toda la temporada.

Por último, termina el frío y es hora de guardar la ropa para la próxima temporada, ¿cómo hacemos?. En primer lugar, es importante que esté todo lavado y sin manchas que puedan perpetuarse en la prenda durante su hibernación. Otro punto importante es diferenciar las prendas que se doblan y aquellas que permanecen colgadas en las perchas. Los suéteres, por ejemplo, se doblan. Además, se acomodan los más pesados en la base y los más livianos arriba. Finalmente, a la hora de colocar las prendas en bolsas de plástico o tela contenedoras, se le puede agregar un saquito de plantas aromáticas como lavanda o romero para que el próximo invierno lo empecemos con buenos aires.