Las conejitas de Playboy en clave digital

En el año de su sesenta aniversario, la legendaria revista para adultos se maquilla para seducir también en los tiempos tecnológicos. Anunció un acuerdo con Layar, una firma especializada en Realidad Aumentada, y lanzó su primera app en iTunes, aunque para ello se vio obligada a agachar la cabeza y entregarse a las normas impuestas por Apple, quienes prohíben pasearse al desnudo por los caminos de su tienda online.

La fantasía era puramente analógica cuando en diciembre de 1953 Marilyn Monroe fue la protagonista de la edición inaugural de Playboy. Así fue por mucho tiempo: restaban larguísimas décadas para la irrupción de Internet, el éxito de la pornografía y el erotismo digital (imposible dejar fuera de consideración la preponderancia del sexo en el ámbito virtual). Desde aquella primera Playboy que pronto fue furor vendiendo casi 54 mil ejemplares, faltaban más de cincuenta años para que las tabletas hicieran su aparición en escena determinando, entre otras tantas funcionalidades, un nuevo modo de acceder a las revistas.

El perfume de las conejitas era el de la tinta sobre el papel, esa breve y plana dimensión suficiente, por entonces, para despabilar a una inmensa población de ratones alrededor del mundo. La revista fundada por Hugh Hefner mantuvo desde 1954 hasta nuestros días ediciones de periodicidad mensual y, en tal extensión, la publicación fue topándose con diversas realidades, y por supuesto, con nuevas tecnologías. Hacia atrás o hacia delante de la línea trazada por el año 2000, en las oficinas de Playboy habrán examinado cómo sobrevivir en la era digital. ¿Es posible competir desde la fotografía estática, las entrevistas y la redacción sugerente?, ¿es factible ser más atractivos que las decenas de youtubes explícitos, accesibles desde cualquier dispositivo conectado? La respuesta está dada por una serie de movimientos que ahora emprende el magazine del conejito, en el marco del arribo de su aniversario número sesenta.

Las conejitas en movimiento

Un modo elegante e inteligente de no abandonar el papel y, al mismo tiempo, amigarse con la vida digital, es estrechar la mano de la Realidad Aumentada, una tecnología en verdad hábil para hacer un cóctel con la virtualidad y el medio real como ingredientes. El pasado mes de febrero Playboy anunció la sociedad con Layar, una firma especializada en estas arenas. La implementación, cuya prueba inicial tuvo lugar en la edición holandesa, permite que al escanear las páginas de la revista con la cámara de un dispositivo móvil corriendo la aplicación Layar, se desplieguen ante los ojos del lector videos, audios, carruseles de imágenes, backstages, enlaces de interés y demás widgets ávidos por ser más que la chatura. Sin necesidad de exprimir las capacidades imaginativas, las conejitas, como pinochos bajo las manos de gepettos, adquieren el don del movimiento y de la voz. Sólo un ejemplo: en la mencionada publicación, los lectores pudieron votar la playmate del año, enfocando las imágenes de cada una de ellas quienes, a través de un video, procuraron convencerlos con sus encantos en pleno movimiento.

“Tenemos una gran cantidad de contenido, pero estamos limitados a las 114 páginas de la revista. Con Layar, tenemos un número virtualmente ilimitado de posibilidades de publicar contenido extra”, dijo Patrick Goldsteen, editor en jefe de Playboy Holanda, quien sostuvo que han analizado otras publicaciones que ya trabajan con Layar. Y añadió: “La portada es normalmente estática, pero ahora cuenta con un video en el cual los lectores pueden ver a sus modelos favoritas moverse, hablar, incluso pueden interactuar con ellas”. Goldsteen además admitió que la implementación está basada en un dato de la realidad: la mayor parte de los lectores de Playboy se ubican entre los 18 y los 30 años de edad, en su mayoría amantes de la tecnología móvil.

La nota de presentación de esta sociedad, publicada en el blog de Layar , tiene una actualización al pie, la cual abre paso a otro de los movimientos de Playboy en clave digital. Anotan: “Debido a la naturaleza explícita de esta campaña, algunos de los contenidos no se pueden ver en la versión de iOS de la aplicación Layar”. Explicaciones en los párrafos que siguen.

Conejos y manzanas: ¿Una batalla con final feliz?

Repasemos el inciso “Material censurable” de los términos y condiciones para publicar en iTunes, al cual se puede acceder en un par de clics. “Ud. reconoce que al utilizar el Servicio, podrá encontrar material que podría considerar ofensivo, indecente o censurable, y en el que podría, o no, identificarse la existencia de material explícito. No obstante lo anterior, Ud. consiente en utilizar el Servicio a su riesgo y ventura, y acepta que iTunes no será responsable frente a Ud. con respecto al material que pueda considerar ofensivo, indecente o censurable. Los tipos y las descripciones de los Productos se proporcionan para su comodidad, y Ud. acepta que iTunes no garantiza su exactitud.”

Empujados por el ánimo anti-porno de Steve Jobs, Apple se mantuvo lejos de la provocación sexual. Al fallecido CEO se le atribuye la siguiente frase, anotada en un mail dirigido a un cliente: “Creemos que tenemos la responsabilidad moral de eliminar la pornografía de iPhone. Aquellos que quieran pornografía pueden comprar un teléfono con Android”. Asimismo, es conocido el esfuerzo y el dinero que ha invertido la compañía de Cupertino en dar de baja dominios web como iphonesex4s.com o iphoneporn4s.com, según indica The Reporter.

En vistas de ello, desde tiempo una suerte de batalla se ha librado entre Playboy y Apple. En su viaje hacia el mundo digital, la revista para adultos procuró captar al glamoroso público de la manzana, contando con una aplicación propia para equipos como iPhone, iPad y iPod. Imposible, al menos con sus desnudos modos. Así lo demuestra la aclaración anotada por Layar, arriba mencionada, fechada el 18 de febrero de 2013. Mientras no acepte ser más recatada, Playboy no podría pasearse en los pasillos de la tienda online de Apple. Así fue hasta que, hacia el mes de abril, una noticia irrumpió en la Web: Playboy lanza una aplicación en iTunes, aunque sin desnudos.

Iain Thomson, redactor del medio británico The Register, inaugura su repaso de la noticia con una broma digna de replicar. Dice que, con esta nueva aplicación de Playboy libre de pornografía explícita, los lectores sí podrán probar que realmente están leyendo los artículos de la revista y no repasando una y otra vez el apartado fotográfico. Ocurre que vedados los desnudos, la app, ya disponible en iTunes, se concentra en otro de los fuertes de Playboy: sus notas y entrevistas. “Tomamos todo aquello que hace genial a Playboy y lo reimaginamos para iPhone… Esto es realmente Playboy 2.0», sostuvo Josh Schollmeyer, director digital de la publicación, quien en un comunicado admitió que Apple les «obligó a ser más creativos».

Denominada Playboy for iPhone (así hay que buscarla en iTunes), requiere iOS 5.1 o superior y es también compatible con iPod Touch y iPad. Inscripta en la viña de las aplicaciones relacionadas al estilo de vida, la herramienta entrega contenido de categorías como viajes, moda, comida, autos y más. Por ejemplo, se incluye una entrevista con el chef y propietario de un restaurante neoyorkino; otro artículo analiza el resurgimiento de los automóviles station wagon (que nosotros conocemos como rurales); o las clásicas veinte preguntas, en este caso a la creadora de la comedia Girls, de HBO. Si bien la descarga es gratuita, para desbloquear contenido exclusivo es preciso suscribirse a planes de pago mensual o anual que van de los 1,99 a los 19,99 dólares.

Si Playboy está dispuesto a vestir a sus chicas, el objetivo no debe ser menor. Scott Flander, CEO de la empresa, así lo explica: “Nuestra nueva aplicación entrega lo mejor de Playboy en tamaño pequeño, capturando nuestro diseño y nuestro estilo particular… Reconstruimos Playboy desde cero, para iPhone, para atraer a la nueva generación del Gen Y, quienes disfrutan de la buena vida y la cultura moderna”. Sin tanto eufemismo, el señor Scott admite, sin más, cuánto de redituable hay en el hecho de ser parte del catálogo de Apple, incluso teniendo que resignar el gran estandarte de su filosofía: la piel al desnudo.
La campaña promocional, que ha incluido publicidades en taxis de Nueva York, se extiende en las redes sociales y, por supuesto, en la legendaria revista de papel. Su éxito o fracaso aún está por verse. Hay quienes sostienen que Playboy sin desnudos (y además pagar por ello) es como ir un domingo a la cancha y que en tu equipo jueguen los suplentes.

Acaso no sea en Apple el definitivo aterrizaje de Playboy en la era digital. Lo cierto es que los movimientos son evidentes: las conejitas quieren salir de la cárcel de papel y la tecnología es dueña de la llave codiciada.