Libra, la criptomoneda de Facebook. ¿Éxito o Fracaso?

A mediados de junio, la red social de Mark Zuckerberg oficializó lo que hasta ese momento era un rumor: Facebook lanzará una criptomoneda propia llamada Libra que será más estable que cualquier otra criptodivisa y que, con el paso del tiempo, convertiría a Facebook en una entidad financiera. ¿Qué podría fallar en este trayecto al poder?

Esto es lo que ya todos sabemos: Facebook anunció que hacia el 2020 pretende instalar el uso de una criptomoneda llamada Libra basada en la tecnología blockchain pero que, al mismo tiempo, estaría respaldada por activos ubicados en diferentes bancos del mundo. Sería estable, aunque fluctuante a las mínimas variaciones de monedas como el dólar, euro o el yen, más serviría para pequeñas transacciones que podrían efectuarse mediante dos de sus caballitos de batalla: WhatsApp y Messenger.

“La misión de Libra es hacer posible una moneda sencilla y global, así como una infraestructura financiera que empodere a miles de millones de personas”, aseguran desde su sede fundacional, al tiempo que la rotulan como “una combinación de dinero, justicia y libertad”. A lo que Wired, la publicación estadounidense sobre tecnología, referenció con “la antigua unidad de medida romana, el símbolo astrológico que representa la balanza de la justicia y su parecido fonético con el ‘libre’ francés”. ¿Habrán pensado en ello para llamar a la criptomoneda de esta forma?

Dinero, justicia y libertad

Estas son, ciertamente, tres de las razones que pueden convertir a la animosa criptomoneda en un activo global de libre circulación, como también, y al mismo tiempo, pueden ser los disparadores que impidan su funcionamiento, incluso, que lo detengan antes de su flamante aparición.

Es que el anuncio de Libra llega en un momento clave, cuando el bitcoin -la ya tradicional criptomoneda- no para de dar tumbos en el mercado con alzas y bajas repentinas. 

Esta inestabilidad se traduce en cada vez menos oportunidades para los sedientos inversores que, ahora ya todos lo sabemos, son quienes mantienen la cotización de la misma.

Este es el costado interesante de Libra ya que, aunque estará basada en la tecnología blockchain que hasta ahora dejó la bancarización de lado en cuanto criptodivisas, con el visto bueno de una Asociación Libra constituida por empresarios de distintos países tendrán como misión controlar la divisa y llevar adelante todas sus acciones y movimientos referentes a su desarrollo, uso y futuro teniendo como respaldo una moneda de uso internacional por cada Libra que circule en el mercado. 

Eso sí, y antes de que salte la negativa más obvia sobre esto, desde Facebook aseguran que se encargaría de mantener el equilibrio de la divisa para que quienes la utilicen sepan que no estará expuesta a la inestabilidad que otras criptomonedas, sin nombrar el bitcoin, están experimentando ahora.

Sin embargo, los bancos centrales de Francia, Reino Unido y Alemania no ven con buen ojo la llegada de Libra ya que suponen que el uso por millones de personas es muy arriesgado y temen porque quede liberado un canal para el lavado de dinero. Este dato hoy parece menor, pero es fundamental para la continuidad de los planes de Zuckerberg.

¿Quién calibra el asunto?

Así como está planteado el panorama, y luego de que empresas como Apple y Facebook se estacionen en el mundo financiero con comodidad, parece que las grandes corporaciones tecnológicas tendrán un papel protagónico, cuanto menos relevante, en cuanto a las finanzas personales de los usuarios.

Libra no sólo llegaría para permitir transferencias fluidas de moneda digital, sino que también sería la moneda que se usaría por default para anuncios publicitarios dentro de la red social y sus productos, como WhatsApp que ya dejó en claro que liberará la publicidad en los estados, de una forma similar a la de Instagram en sus stories.

Es así como llegamos a una segunda razón que pone todos los planes en un hilo fino: Calibra. Así se llama la plataforma que funcionaría como intermediario entre la criptomoneda y los usuarios, teniendo como misión en una primera instancia la de garantizar el envío y recepción de dinero. Empero, deja entrever la búsqueda de Zuckerberg por acaparar las funciones de las entidades financieras. Sí, a futuro, pero ya sabemos que el futuro de la red social no es muy lejano.

Para quienes ya interactúan dentro de la red social gestionando fanpages, administrando business manager y demás, ésto podría resultar en una buena solución que desvincule las tarjetas de créditos y formas de pago no bancarizadas que, por momentos, ralentizan las campañas.

Sin embargo, el mismo hecho de convertirse en una plataforma financiera, y con el actual posicionamiento de Facebook que deja en dudas el uso de los datos de sus usuarios, la interacción con una moneda virtual podría perder los dotes de simplicidad cuando se maneje en números elevados. ¿Te animarías a hacer inversiones? ¿Generarías una billetera de Libras para hacer compras o para invertir?

Aquí es donde, en la actualidad, Zuckerberg hace agua con la mera explicación de que Calibra será el intermediario y “no se compartirá información de cuentas ni datos financieros con Facebook, Inc. ni con ningún tercero sin el consentimiento del cliente. Por ejemplo, la información de cuentas y los datos financieros de los clientes de Calibra no se utilizarán para mejorar la segmentación de anuncios en la familia de productos de Facebook, Inc”.

La realidad es que hoy, tanto Libro como Calibra están más allá del mundo virtual, en el utópico universo de los deseos. Pero esta utopía cuenta con el respaldo de varias empresas como Uber, PayPal, Xapo, Spotify, Visa, eBay, Mercado Pago, y unas cuantas más que están en la sala de espera aguardando el tan preciado 2020, año del lanzamiento.


¿Por qué Facebook podría resultar el salto de las mega corporaciones al mundo de las finanzas y no así Apple, que ya dió el primer paso? Porque Zuckerberg, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, piensa en las pequeñas transacciones, en el día a día de los usuarios, en que éstos compren un café con Libra y paguen sus estudios de la misma forma. 

Para cuando nos queramos dar cuenta dependeremos de la flamante criptomoneda, tal y como la cara-libro nos tiene atrapados actualmente. Aunque algunos digan que Facebook llegó a su recta final, a esta altura ya tenemos que comprender que es el modelo de negocio que más veces se ha reinventado en la historia.

 Roxana Miguel