Movilidad: Bicicletas eléctricas, una manera de reducir costos en la realización de trámites

Un nuevo modo de transporte ha llegado a la ciudad; de que se trata la propuesta y cuáles son los beneficios de su utilización.

La movilidad en las grandes urbes, resulta un problema debido a la gran cantidad de automóviles que circulan por las mismas.

Teniendo en cuenta este escenario, la electricidad puede ser un importante aliado a la hora de economizar y moverse rápidamente por la ciudad.

Dentro de las propuestas eco-amigables, las bicicletas eléctricas resultan una interesante opción de traslado rápido. Están pensadas para recorrer distancias cortas o medias, reducir el tiempo a la hora de realizar trámites para nuestro emprendimiento, hacer repartos a domicilios o llegar a tiempo a importantes reuniones de trabajo.

Agiles y amigables con el medio ambiente

Ya sea que se viva en una gran ciudad como París, Melbourne, Beijing o Buenos Aires; o simplemente que la rutina demande trasladarse unos cuantos kilómetros para trabajar o hacer alguna actividad, la bicicleta eléctrica es la respuesta económica y moderna para los tiempos que corren.

Según expertos en el rubro, la demanda de este tipo de vehículos se ha disparado en este último tiempo sobre todo como producto de los aumentos en combustibles y transportes públicos y de la llegada de las temperaturas agradables.

Entre los beneficios de contar con un vehículo de estas características es que resultan fáciles de usar, seguras, insonoras, amigables con el medioambiente (sin ruidos ni emisión de gases), económicas (ahorro de dinero en transporte público o combustible, y la carga total de la batería representa muy poco consumo), cómodas (algunas se pliegan completamente, ocupando muy poco espacio), fáciles de cargar (algunos modelos permiten extraer la batería, otras se cargan directo), pueden usarse como bicicletas comunes, en caso de querer ejercitarse un poco y evitan congestiones de tránsito u otros problemas, además de tener permitido utilizar las bicisendas.

Entre la oferta destacada en el país existen muchos modelos, pero dependerá del uso y de lo que requiera el usuario para elegir el modelo y la funcionalidad de la misma: hay quienes cuentan con poco espacio para guardarlas y por eso buscan modelos pequeños, otros que quieren mucha autonomía en la batería, otros que la batería sea extraíble para cargarla de manera independiente, etc.

Más allá de las preferencias, se recomienda comprar bicicletas que tengan la certificación obligatoria a nivel nacional; servicio técnico y asistencia en todo el país, y que respeten las regulaciones legales.

Al fin de cuentas, se trata de una bicicleta

Para quienes nunca tuvieron la posibilidad de manejar una moto, la bicicleta eléctrica no deja de ser una bicicleta para convertirse en algo totalmente desconocido.

A grandes rasgos se trata de una bicicleta convencional salvo que en la bicicleta eléctrica tendremos ayuda al pedaleo cuando las cosas se pongan difíciles. Y todo esto conlleva que tendremos que pedalear, aunque siempre de manera más amable o agradable.

En algunos modelos el motor de la bicicleta eléctrica dejará de ayudarnos cuando superemos los 25 km/h. Será por tanto de gran ayuda para andar por terrenos poco agradables. Todo ello conllevará que no nos cansemos tanto, pero haremos ejercicio. Y en cualquier caso siempre se puede desconectar la batería eléctrica, y con ello, estaremos en el modo bicicleta normal.