Segway: Historia y presente del transporte tan revolucionario como maldito

Este vehículo de dos ruedas había sido erigido como la gran revolución mundial del transporte. Sin embargo, pronto cayó en desgracia: su alto costo alejó al producto de la fama y aceptación del público, y uno de los dueños de la compañía falleció en un accidente… mientras conducía un Segway. Ahora en manos de la compañía china Xiaomi, poderoso participante del sector móvil, Segway procura levantar cabeza de la mano de Ninebot mini, un modelo que propone una evolución en funcionamiento, que es más económico y que se vincula con el smartphone.

La de Segway es una historia que encaja al dedillo en el poco reputado casillero del vaporware, una referencia a productos (generalmente softwares o hardwares) que se anuncian con bombos y platillos y que chocan contra un paredón apenas se afrontan a las primeras pruebas en manos de los usuarios. La entrada que define al vaporware en Wikipedia habla de un término que “implica engaño, o al menos un exceso de optimismo”.

La compañía Segway fue muy optimista, acaso demasiado, cuando en diciembre de 2001 presentó al mundo su vehículo de dos ruedas, impulsado eléctricamente y con un funcionamiento regido por el balance del cuerpo del único pasajero que transporta. Según los reportes de aquellos años, la firma de origen sueco encargada de este desarrollo pretendía vender 50 mil unidades en el primer año de disponibilidad de su flamante chiche, promocionándolo como la gran revolución del transporte. Sin embargo, la realidad fue muy diferente a las proyecciones: en los dos primeros años se vendieron apenas 6 mil unidades.

Diversos factores explican el breve éxito temprano de un vehículo que ahora, en 2015, procura reflotar de la mano del fabricante de smartphones Xiaomi. En 2003, el por entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, sufrió un accidente montando un Segway. Reportando el incidente, BBC anotó un insoslayable ítem que aparecía en el manual de aquel vehículo: “En las primeras pruebas con el Segway es necesario hacerlo junto a un auxiliar que te acompañe”, se indicaba. Bush no salió herido, aunque sí el Segway: la noticia (y el desprestigio) se desparramaba por el mundo manchando el nombre de este vehículo.

Hacia el año 2005 la compañía pasó de manos e intento maquillar su suerte, aunque cinco años más tarde tuvo lugar un hecho trágico. Jimi Heselden, un hombre de origen británico que había comprado la firma Segway en 2009, falleció mientras avanzaba en uno de los vehículos fabricados por su propia empresa, tras caer en un acantilado. Así lo contaba la prensa del Reino Unido.

Además de estos hechos, existe otra variable que explicó (y aún sigue explicando) la poca penetración de estos vehículos entre los compradores: su valor de venta es en verdad elevado y, en este sentido, muchos no dudan en tildarlo de “un juguete costoso”. ¡Además inseguro!

A pesar de los reiterados malos pasos, la industria no cesa en su intención de instalar este tipo de vehículos de un único pasajero, autobalanceado. Entre los ejemplos aparece el modelo conceptual E4U que Hyundai presentó en el Seúl Motor Show del año 2013. En este video es posible conocer más detalles sobre su aspecto y funcionamiento. Y, tal como anticipamos, de la mano de Xiaomi, uno de los mayores vendedores de smartphones a nivel mundial, Segway procura renacer y seducir a compradores.

Vale recordar que a comienzos de 2015 Xiaomi compró Segway, según contó The Wall Street Journal. Y ahora ha mostrado al mundo el vehículo que lleva por nombre Ninebot mini. Se trata de un medio de transporte que exhibe muchas de las características propias de Segway, aunque prometiendo dos mejoras fundamentales: mayor seguridad y un precio accesible para el público.

Sobre este último punto, comenzará a venderse en el mercado chino a un valor de aproximadamente 300 dólares, mientras que el Segway más económico cuesta más de 6 mil dólares. Una gran diferencia.

Antes de continuar, veamos a Ninebot mini en acción.

En el comunicado que presenta el flamante vehículo, Xiaomi explica que el mismo ha sido fabricado en una aleación de magnesio que se emplea en la industria aeroespacial. Aún siendo muy robusto, su peso no va en desmedro de la portabilidad: arroja 13 kilogramos en la báscula. Algunos datos adicionales: Ninebot mini es capaz de acelerar hasta los 16 kilómetros por hora, puede trepar pendientes de hasta 15 grados y ofrece una autonomía de 22 kilómetros. Naturalmente, se trata de un vehículo eléctrico.

Otro dato interesante es la vinculación del nuevo Segway con los smartphones. En rigor, es posible vincular vehículo y móvil mediante una aplicación instalada en este último, la cual permite conocer la ubicación y saber si alguien lo ha accionado mientras el usuario no tiene su Ninebot a la vista.

En este enlace oficial es posible acceder a más detalles sobre este desarrollo que procura abrir un nuevo capítulo en la historia de un vehículo tan revolucionario como bastardo.